Hola, soy Misita, originaria de Japón y actualmente vivo en México.
Soy fisioterapeuta titulada y trabajé durante seis años en un hospital en Japón.
Mi pasión por el cuerpo humano y el funcionamiento de los músculos me ha llevado a seguir aprendiendo cada día. Creo firmemente que el cuerpo —y especialmente el rostro— tiene un potencial increíble cuando se entrena de la manera adecuada.
Mi camino hacia el Yoga Facial comenzó de forma inesperada:
Un día, haciendo ejercicio con mi pareja mexicana, me habló emocionado sobre el "descubrimiento" del Yoga Facial. Me sorprendió, ya que en Asia llevamos casi una década practicándolo de forma habitual.
A partir de ahí, comencé a enseñarle algunos ejercicios... y en poco tiempo, ¡desapareció su papada!
Él estaba feliz, y yo me di cuenta de que esto podía ayudar a muchas más personas.
¿Alguna vez has notado que muchos asiáticos parecen más jóvenes de lo que realmente son?
Claro, puede haber factores genéticos o alimenticios, pero también existe una fuerte cultura del autocuidado.
Desde temprana edad, hombres y mujeres prestan atención a su piel, su expresión y su bienestar facial.
Los productos de belleza son regalos comunes, y las rutinas antienvejecimiento forman parte de la vida diaria.
Yo quiero compartir contigo ese conocimiento y ayudarte a que tú también descubras cómo puedes rejuvenecer tu rostro, de manera natural y consciente.
Como dice una frase que me encanta:
“SOMOS BELLOS POR NATURALEZA ANTES DE LOS 20… Y BELLOS POR DECISIÓN Y CONVICCIÓN DESPUÉS.”
Tú puedes tomar esa decisión hoy.
Estoy aquí para acompañarte paso a paso. ¡Vamos juntas en este camino!