Durante algunos años trabajé directamente en bancos y esa plataforma me dio muchas satisfacciones, pero también la lección más importante de todas: Que no quería ganancias limitadas o un sueldo, y por eso siempre busqué trabajos con derecho a comisiones, para decidir por mí misma cuánto dinero quería ganar.
Así fue que descubrí cómo ganar ingresos residuales, es decir, hacer algo bien y ganar múltiples veces del mismo esfuerzo. Gracias a eso construí un patrimonio para mí y mi familia, y he ganado durante los últimos 22 años de mi vida.
Una vez que aprendí a tener ingresos pasivos, se convirtió en una misión el ayudar a otros a lograrlo también, y tener más libertad económica y personal para realmente gozar de muchas otras cosas.
Con el paso del tiempo, en lo que conocía la dinámica del ingreso residual y sus alcances, sin querer descuidé mi salud, porque solo tenía una intención: ganar dinero y darle seguridad a mis hijos, pues me tocó ser mamá soltera por mucho tiempo. Fue así que después de tocar fondo y ver mi salud muy deteriorada, entendí que hay una mejor manera. Que el resetearte, recargarte y buscar un balance no era mala idea, al contrario, me generaba un ingreso emocional y económico mucho mayor al que venía obteniendo.
A lo largo de mi carrera he sido vendedora, consultora, inversionista, corporativa, CEO y lo que te puedo decir con conocimiento de causa es que, en cualquier negocio que quieras emprender, cualquier empleo o servicio que quieras ofrecer, la fórmula es la misma y yo te la quiero compartir.