Hoy soy una persona feliz , pero me costó mucho llegar a sentirme así. Arrastré una depresión por más de 10 años, trastornos de alimentación, muchos comportamientos autodestructivos, etc. La mayor parte de mi vida me sentí una víctima de las personas, de dios y de mi pasado, esto me llevo a permanecer estancada e inmóvil en mi desarrollo personal y emocional, sin entender las consecuencias de lo que esto realmente significaba.
La programación neurolingüística y la hipnosis, fueron mi primer impulso para salir de la depresión, pero no lo suficiente para sentirme feliz, ya no sentía que estaba en un pozo oscuro, pero tampoco lograba conectarme a la vida.
Llegó un momento en que me di cuenta que me había cerrado a volver a sentir dolor, pero no era consciente que eso también me llevó a cerrarme al amor y a los placeres de estar viva, cuando comprendí esto, me permití sentir el dolor, el miedo, la inseguridad, todo aquello a lo que me resistía. Y volví a conectarme a la vida a confiar en que todas las experiencias pasadas, presentes y futuras están ahí para impulsarme a sanar, crecer y evolucionar. Hoy soy una agradecida de la vida, de mi historia y de las personas con las que comparto, en mayor o menor medida. Me siento libre, consciente, amada y feliz. No cambiaría nada de lo que viví, porque todo aquello, me mostró quien soy y que quiero lograr. Confía en el proceso de la vida! todo lo que te sucede está ahí, al servicio de tu evolución