Nació en un día soleado, junto al mar del País de las Maravillas.
Sus padres eran una mezcla entre sirena y humano, así que fue una niña marginada tanto por los humanos, como por las sirenas.
Movida por una penosa infancia de bullying, a los 13 años se empezó a interesar por el desarrollo personal y la espiritualidad, de lo cual también empezaron a reírse algunos de los chicos de su edad.
Esto no le importó mucho, ya que en su instinto y prioridades estaba desarrollarse como persona antes que nada, puesto que comprendía que era más importante el ser que el tener.
En su frente, lleva como marca de nacimiento la silueta del agua marina. Esta era la piedra representativa de las antiguas sirenas portadoras de felicidad, que habitaban en las aguas del Mediterráneo, de ahí mismo viene el significado de su nombre (Beatriz, portadora de felicidad).
Actualmente sus rarezas la han llevado a abrir los ojos a otras personas respecto a su auténtica personalidad. Promoviendo estas diferencias o cualquier otras como el más bello tesoro de cada uno de nosotros.
Uno de sus mayores aprendizajes en la vida fue :
"Aprende a reírte de los problemas antes de que los problemas se rían de ti"
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