En el 2007, vivía en Libia. Mi primera mudanza como expatriada. Tomé mi primera clase de yoga y durante esa clase sentí una conexión maravillosa con algo dentro de mí; sentí paz, calma y entendí que enfocándome en mi presente podia vivir a plenitud; que era mi decisión y responsabilidad abrir mis brazos a un nuevo mundo y soltar el pasado.
Soy profesora de yoga desde el 2010. Tengo dos hijos, practico yoga a diario. Practique durante mis embarazos y logre tener partos naturales gracias a la meditación y a la respiración consciente. Mi mayor inspiración es ver la cara de mis alumnos después de Savasana. Me motiva que más y más personas en el mundo conozcan el yoga y a través de la práctica se reconecten con su esencia, y su fuerza interior. Cada día permítete ser feliz.
Te invito a que a diario hagas una pausa activa para oxigenarte, recargarte y relajarte. El mundo está siempre cambiando: conectate con la paz y la calma y fortalecete de adentro hacia afuera. Regalate al menos 5 minutos para tu autocuidado.