Franklin Muñoz ejercía como arquitecto cuando descubrió que su bienestar dependía principalmente de sus hábitos alimenticios.
Al transformar su cuerpo y eliminar 80 libras de más que lo habían acompañado por más de una década, empezó a ayudar a personas que al igual que él no lograban mejorar sus hábitos debido al desconocimiento y los mitos con los que crecieron.
El y su amiga Margaux Benitah crearon la capacitación "Aprende a Comer" para transmitir desde la perspectiva de dos ex-gorditos, el conocimiento y las estrategias que permiten a las personas hacer una transformación instantánea de sus hábitos alimenticios.
La misión de Franklin es demostrar a las personas que una vez que son capaces de transformar su salud y su cuerpo, son capaces de cambiar cada aspecto de sus vidas y evolucionar hacia un estilo de vida consciente que les permite crear un impacto positivo en la sociedad y en el medio natural.