Presenta Como Obama: Aprende sus técnicas de persuasión

Cómo usar los poderes de la persuasión y convertirse en un gran comunicador.
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About This Course

Published 8/2015 Spanish

Course Description

Aprende a presentar gracias a las técnicas que permiten a Barack Obama conectar poderosamente con las personas, atraerlas con una retórica irresistible y transmitir las ideas con precisión.

Es el momento de imprimir fuerza y convicción a tus presentaciones, con habilidades clásicas y modernas, a la altura de las personalidades más persuasivas del planeta.

En este curso comprenderás las sutilezas más importantes de un buen orador, basándonos en las claves de los discursos del presidente de Estados Unidos. Cada lección analiza de manera comprensiva algunas de las exposiciones más famosas de Obama, mostrándote qué hace efectivas sus palabras para que puedas mejorar y desarrollar tus habilidades de presentación.

¿Estás preparando una presentación? ¿Llevas años hablando en público? Sea cual sea tu situación, seguro que tienes mucho que aprender de la manera de presentar de uno de los grandes oradores de nuestro tiempo.

En unas pocas semanas, habrás interiorizado qué hace que los discursos de Obama sean tan persuasivos y claros y podrás trasladar cuanto aprendas a tus propias charlas en público. Y lo conseguiremos a lo largo de 8 lecciones en las que encontrarás:

Cómo conseguir que tu lenguaje corporal apoye y complemente aquello que dices.

La manera de hacer llegar tu mensaje de la mejor manera posible.

Habilidades retóricas y de oratoria vitales para lograr el efecto que desees.

Y muchas otras competencias extraídas directamente de uno de los mejores comunicadores del planeta, desde el tono de voz hasta el tiempo adecuado, que te ganará la confianza de tu público.

Mejora tus habilidades comunicativas rápidamente gracias a ejemplos claros, y desarrolla una nueva dimensión en tu presencia ante el público con las herramientas que han hecho grande a Obama.

¡Es hora de ascender tus presentaciones a una nueva categoría y poner al público de tu lado!

What are the requirements?

  • Para realizar este curso sólo necesitas tener una idea que transmitir, ganas de aprender a comunicarla de la mejor manera posible y un ordenador o tablet con conexión a Internet

What am I going to get from this course?

  • Dominar los recursos retóricos que convierten una presentación normal y corriente en una ponencia espectacularmente efectiva
  • Usar el storytelling para conseguir la cercanía y la complicidad de la audiencia
  • Imprimir el ritmo adecuado según las necesidades de nuestra presentación
  • Sacar partido del lenguaje corporal y la imagen propia para conseguir que tus metas con tus presentaciones
  • Usar las palabras y los argumentos de la manera más eficaz posible

What is the target audience?

  • Personas que quieran dar un salto de calidad en sus presentaciones, dejando atrás los trucos y clichés usados en mil y una ocasiones por ponentes aburridos que ya nadie escucha
  • A quienes les interese comprender cómo funciona un comunicador excelente, sin importar el terreno o la cantidad de audiencia

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Curriculum

Section 1: Hablar el mismo Idioma
Cómo Obama usa el storytelling para acortar distancias
Preview
05:57
Section 2: Compartir territorios
Cómo Obama construye empatía con sus experiencias
Preview
13:02
05:35

Durante este discurso improvisado, Obama se sitúa en el centro de una historia que, en realidad, busca resaltar las virtudes de aquellos que le han ayudado durante la campaña electoral. Es, en realidad, un discurso de profundo agradecimiento. Pero no solo eso: las emociones juegan un papel fundamental a la hora de acercar el público a su historia, y tanto en palabras como en acciones, el sentimiento lleva el peso de esta intervención

Section 3: No tomarse muy en serio
Cómo Obama consigue la complicidad con el humor
07:06
02:48

La Cena de Corresponsales de la Casa Blanca es un evento que trata de celebrar la transparencia con la prensa (y, por tanto, con la ciudadanía). Es un evento simple para una situación compleja: si el Congreso o el Gobierno ponen cortapisas, quedan en entredicho; si algo fuera de lo normal acontece en ese entorno distendido, el poder puede verse retratado; si nada sucede, se podría señalar el exceso de celo como una forma de control.

Es en esta clase de situaciones complicadas donde el humor, bien usado, puede ayudar a aliviar las tensiones. Aun así, el humor aquí lleva a cabo otra labor tremendamente importante: humanizar al Presidente y bajarlo a la categoría de ciudadano normal y corriente.

Section 4: Enriquecer el lenguaje
Cómo Obama aprovecha los recursos retóricos
05:15
03:41

La retórica es un arte fácil de comprender pero difícil de usar. Sin embargo, podemos beneficiarnos de ella desde el primer minuto en el que apliquemos sus reglas sencillas. Este discurso de Obama se apoya especialmente en los recursos retóricos que hemos visto. Fíjate en las repeticiones y en el uso consistente de una figura (el campeón), y cómo ambos elementos dibujan los planes de Obama para el futuro de la nación.

Section 5: Reforzar los argumentos
Cómo Obama utiliza la connotación de las palabras
05:56
Section 6: Enfocar bien la escena
Cómo Obama elige los pronombres según su propósito
06:09
18:47

Una de las tareas más complicadas cuando hablamos o escribimos es controlar cuántas veces hablamos de nosotros mismos. Si nos desbocáramos y solo habláramos de nosotros durante un acontecimiento de escala mundial, probablemente los medios de comunicación nos retratarían como La Futura Tiranía Mundial. Por ser egoístas y hablar solo de lo que nos preocupa.

"Yo" y "nosotros" son ambos pronombres de primera persona, pero usar el plural antes que el singular ya nos incluye dentro del grupo al que nos dirigimos. Así que entre el uso de la primera persona del plural y la atribución a la audiencia a base de "vosotros" y "ustedes", es muy fácil diluir el límite entre el presentador y su público.

Section 7: Crear una imagen
Cómo Obama utiliza la imagen para proyectar su marca
05:53
16:43

Esta es la primera aparición oficial de Obama como buque insignia del partido demócrata. Es la presentación del primer presidente negro de la historia de Estados Unidos. Si algo iba mal, por pequeño que fuera el detalle, podría resultar fácilmente una losa de la que Barack Obama no podría desembarazarse jamás. El vestuario podría ser esa losa.

Por eso, Obama luce un traje sobrio y gris, con una camisa blanca y corbata azul que estilizan en lo posible su figura pero, más importante, ayudan a destacar lo que sería en el futuro su característica superficial e histórica: su color de piel.

Section 8: Dominar el lenguaje corporal
Cómo Obama potencia su mensaje con la comunicación no verbal
12:50
01:01

El lenguaje corporal y la comunicación paraverbal son inimitables. Son personales e intransferibles, como la voz de un escritor o los trazos de un pintor. El siguiente vídeo te transporta precisamente a un plagio discursivo y un intento de imitación por parte de Vaughn Ward. El candidato republicano falla estrepitosamente al calcar palabras y gestos del Presidente, no solo porque la hemeroteca lo dejó en evidencia, sino porque su gestualidad estaba claramente forzada y, de alguna manera, puso sobre la pista del plagio incluso antes de que nadie se atreviera a hurgar en sus palabras.

Section 9: Dar ritmo al discurso
Cómo Obama conduce a la audiencia hacia el clímax
09:32
03:51

Observa cómo evoluciona el ritmo de este mítin, sin necesidad de un esquema por nuestra parte. El principio es claro y contundente: un agradecimiento en toda regla y, como todos los agradecimientos, se hace pausado y calmado. A continuación, una exposición de hechos concatenados que, cada vez más rápido, acaban por dar paso a una llamada a la acción rápida, insistente y con tintes de arenga en un tono de voz mucho más elevado.

Section 10: ¡Así se hace!
Cómo Obama trabaja para ofrecer discursos memorables
08:12
16:40

Este es uno de los discursos más memorables de Barack Obama. Aquí podrás encontrar casi todas las herramientas que hacen de sus ponencias un ejemplo magistral de oratoria. Es, en definitiva, uno de los mejores resúmenes que encontrarás de este curso, hecho ejemplo.


"¡Hola, Chicago!

Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.

Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.

Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.

Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.

Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.

Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.

Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.

El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.

Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.

Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.

Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.

Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca. Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable

A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.

A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino. Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.

Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.

Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares

Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.

Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.

Esta es vuestra victoria.

Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.

Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.

Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.

El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.

Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.

Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.

Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.

Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal. Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.

Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.

Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.

En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.

Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.

Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.

Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.

Y a aquellos estadounidenses cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.

Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.

A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.

Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.

Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes.

Sí podemos

Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada.

Sí podemos.

Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos".

Sí podemos.

Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.

Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.

Sí podemos.

Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?

Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza.

Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.

Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América."

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Instructor Biography

Ivan Carnicero, SpeakersLab.es

Soy Ivan Carnicero y trabajo para empresas y profesionales que ya han descubierto que a pesar de todo el esfuerzo que ponen en perseguir su meta, finalmente les falla la comunicación.

A veces necesitan liderar mejor a sus equipos. A veces ser más productivos. A veces me piden cómo ganar apoyos para sus ideas y proyectos. O simplemente hacer más clientes y mejores ventas.

Mi propósito es conseguir que mis clientes desarrollen una visión estratégica de la comunicación que les acerque a sus objetivos.

En los últimos años, he invertido mi motivación en crear SpeakersLab donde trabajo junto otros especialistas para probar una hipótesis: cualquiera, con formación y herramientas, puede ofrecer presentaciones de alto nivel. Y todo nuestro trabajo de formación, soporte y divulgación giran entorno a esta idea.

Tenemos una clara determinación: mejorar las habilidades para hablar en público de empresas y profesionales, ayudándoles a dar vida a sus brillantes ideas y proyectos.

Y nos encanta pensar que estamos participando en la revolución de las presentaciones. Contribuyendo a que el resto del mundo disfrute de presentaciones vibrantes, de ideas agudas traídas de la mano de ponentes ingeniosos de actitudes atractivas, de ponencias que merecen un aplauso porque consiguen calar en la audiencia y cambiar sus mentes o sus vidas.

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