
Para muchas de las personas que hacemos música, tener buena técnica no significa únicamente ser extremadamente virtuosos, sino que está más ligado a la idea de tener la capacidad de lograr el efecto sonoro deseado en un determinado momento musical; cuántas más herramientas tengamos para generar estos efectos, mejor técnica tendremos y más rica será nuestra música.
El objetivo de este trabajo es mostrarles y explicarles el desarrollo de los procesos que considero necesarios atravesar para construir una técnica de manos que les permita tocar relajadamente, controladamente y sobre todo musicalmente.
Haré hincapié en lo imprescindible de atravesar ciertas etapas que, desde mi perspectiva, son fundamentales en la búsqueda de una sostenida evolución hacia una sólida técnica de manos. Para esto les mostraré que realizando un trabajo constante y creciente, y trazándose metas concretas es posible evitar frustraciones prematuras y lograr resultados tangibles.
Comencemos por aclarar algunas ideas acerca de la postura y la relajación a la hora de enfrentarnos a un tambor o a una batería.
Al hablar de comodidad, de postura y de relajación no estamos haciendo otra cosa que hablar de técnica y de cómo es importantísimo ajustar ésta a nuestro cuerpo y de cómo se asimila, se incorpora, se aprende y se entiende de distintas maneras según las personas.
Podríamos decir que el grip alemán es el más natural, pues cuando agarramos un par de baquetas por primera vez, instintivamente utilizamos este grip; es la forma en que agarraría un par de palos un niño que recién empieza a tocar.
Quizás, a la vista, el grip tradicional sea la forma más extraña y menos natural de sostener los palos, sin embargo tiene ventajas y cualidades que lo hacen único no sólo por su historia sino por las posibilidades que nos da para expresarnos.
Hasta ahora hemos hablado de movimientos que nos permiten plasmar físicamente en nuestro instrumento, lo que nace como idea o frase musical en nuestra cabeza. A partir de esto desarrollaremos una herramienta que maximiza el provecho del uso que le podemos sacar a dichos movimientos; el rebote.
Quiero remarcar que cuando incorporamos el rebote a nuestro toque es importante que lo sepamos usar y lo aprovechemos pero que no dependamos de él, de esta manera estaríamos totalmente condicionados por la superficie en la que tocamos.
Comenzaremos a experimentar la sensación de rebote con un grip alternativo que no hemos nombrado porque no se utiliza para tocar, pero es muy efectivo para practicar y para empezar a familiarizarnos físicamente con el rebote.
Como el objetivo de este trabajo es mostrar y explicar el desarrollo de procesos, considero fundamental decir que es posible que al intentar controlar el golpe con rebote, experimenten que el palo no responde de la manera que buscan y que físicamente no se sienten cómodos. A muchos bateristas nos ha pasado. Es normal y parte del proceso de evolución al estudiar una técnica totalmente nueva. No se alarmen ni frustren y tengan paciencia, les aseguro que con trabajo lo van a lograr.
He notado 4 incomodidades o dificultades físicas comunes en estudiantes que empiezan a tener contacto con la técnica de manos. Seguramente haya muchos tipos de dificultades, pero estas son las que pude identificar y estandarizar cómo errores comunes. Voy a exagerar éstos movimientos para ilustrar mejor las sensaciones a las que me refiero.
Continuando con el trabajo que venimos haciendo con la técnica alternativa, les propongo que sigan experimentando la sensación de rebote, ahora utilizando el grip alemán.
Aquí nos detendremos a explicar las mecánicas de movimiento de algunos golpes clásicos. Creo que conocer y estudiar en profundidad el trabajo de músicos y educadores anteriores a nosotros, es de vital importancia para el mejor entendimiento de nuestra técnica, del instrumento en el que tocamos y de la música.
Con el grip alemán las dificultades físicas pueden hacerse más visibles, pero son básicamente las mismas. Mostraremos las mismas 4 dificultades que en la clase 12, en este caso aplicadas al grip alemán.
Como ya vimos, una importante diferencia entre el grip francés y el alemán, es la limitación del movimiento que permite la articulación de la muñeca en esta posición. Esto seguramente signifique un desafío mayor para experimentar la sensación de rebote y quizás nos lleve más tiempo incorporarlo. Les recomiendo que trabajen bien lento la búsqueda del rebote con este grip.
Mostraremos las mismas 4 desviaciones explicadas en las clases 12 y 14 pero con algunas aclaraciones para el grip francés.
Les sugiero que si de verdad quieren aprender a usar esta técnica tengan más paciencia aún que con el grip alemán y el francés. Quizás tengan que repetir más veces los movimientos de rotación del grip tradicional para sentir que el palo rebota.
Para empezar a sentir el rebote con este grip nos valdremos de un par de mecánicas que requieren de menor contacto entre el palo y la mano.
Cómo venimos observando, las dificultades son muy similares en todas las técnicas. Repetiremos la misma dinámica que vimos en las clases 12, 14 y 16.
Cuando tocamos no sólo debemos preocuparnos por la fuerza de nuestros músculos sino también por su flexibilidad. Para que estas dos cualidades se mantengan en equilibrio es necesario estirar.
Veremos algunas razones por las cuáles son importantes los estiramientos.
Calentar consiste en mantener una intensidad moderada de la actividad física, o incrementarla gradualmente, con el objetivo de prepararnos para movimientos de mayor exigencia. Es fundamental sentirse cómodos y generar progresivamente que la sangre fluya por los brazos y manos; este aumento del flujo sanguíneo oxigena nuestros músculos, eleva su temperatura y por tanto su elasticidad. De esta manera no sólo mejoramos nuestro rendimiento sino que protegemos nuestros músculos y tendones y prevenimos posibles lesiones.
Les recomendaré 4 ejercicios de calentamiento.
Una vez experimentada la sensación de rebote comencemos a realizar nuestras primeras rutinas de manos para afianzar esto y llevarlo a niveles superiores. Antes de empezar a practicar remarcaré ciertas ideas y compartiré con ustedes algunas nuevas.
Como habrán visto, estas primeras rutinas consisten en la repetición sistematizada de un mismo golpe. Este tipo de trabajo es recomendable para nuestro objetivo de desarrollar resistencia, control, flexibilidad y para experimentar el rebote en su máxima expresión.
Cómo el grip tradicional se usa solamente en la mano izquierda, en este caso trabajaremos únicamente con ésta. Si son zurdos, pueden aprender a tocar tradicional con su mano derecha. De todas formas les recomiendo que desarrollen esta técnica cómo si fueran diestros; es una sugerencia personal.
Para esta primera etapa les voy a sugerir un cronograma de estudio de 4 semanas usando el grip alemán como ejemplo. Este cronograma no tiene por qué ser rígido, úsenlo como guía. Más adelante, cuando hayan adquirido mayor fluidez para tocar, les recomiendo que armen sus propias rutinas.
El objetivo de IDT es mostrarles y explicarles el desarrollo de los procesos que es necesario atravesar para construir una técnica de manos que les permita tocar relajadamente, controladamente y sobre todo musicalmente.
Durante esta serie de videos haré mi mayor esfuerzo por transmitirles detalladamente las distintas sensaciones físicas que posiblemente experimenten al empezar a estudiar dicha técnica, para esto plantearé un análisis minucioso de cada movimiento realizado.
Haré hincapié en lo imprescindible de atravesar ciertas etapas que, desde mi perspectiva, son fundamentales en la búsqueda de una sostenida evolución hacia una sólida técnica de manos. Para esto les mostraré que realizando un trabajo constante y creciente, y trazándose metas concretas es posible evitar frustraciones prematuras y lograr resultados tangibles.
Quiero compartir con ustedes mi convicción de que el afán por el constante aprendizaje y la búsqueda del placer en la adquisición de nuevas destrezas, pueden ser fundamentales impulsores hacia un hábito de estudio creativo sobre nuestro instrumento.
Experimentar la satisfacción de pasar de no saber cómo ejecutar determinado golpe, o hacerlo con dificultad, a poder realizarlo, seguramente nos aliente a seguir practicando para tratar de repetir esta experiencia de superación, la cual se irá dando a niveles que presentarán cada vez mayor complejidad.
Es así que nuestra curiosidad y la confianza de que podemos lograr cosas que parecían imposibles, nos llevará a querer seguir mejorando y a incorporar el hábito de practicar. Este hábito no debemos planteárnoslo como una rutina aburrida y tediosa sino como un continuo intento de aprender nuevas cosas y de superarnos como bateristas, como músicos y como artistas.
Mi mayor intención es motivarlos a que descubran y experimenten esto. Si así ocurre, este trabajo habrá alcanzado el fin propuesto.
Nuestra concepción sobre la técnica
Para muchas de las personas que hacemos música, tener buena técnica no significa únicamente ser extremadamente virtuosos, sino que está más ligado a la idea de tener la capacidad de lograr el efecto sonoro deseado en un determinado momento musical; cuántas más herramientas tengamos para generar estos efectos, mejor técnica tendremos y más rica será nuestra música.
En definitiva, creo que estudiar en profundidad la técnica de un instrumento nos permite enriquecer nuestros medios de expresión sobre el mismo, haciendo más versátil y colorido lo que tocamos.
Aunque esta guía se centre en el estudio y análisis de la técnica, estoy convencido de que un buen músico debe desarrollarla interrelacionadamente con su creatividad y su musicalidad.
Siento que de nada sirve lo que comparto con ustedes si no tiene un fin musical.
Insisto en que la técnica debe estar siempre al servicio de la música, es de esta manera que adquiere real valor.
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