
Si una persona presenta sufrimiento intenso o persistente, deterioro importante de su funcionamiento cotidiano, aislamiento extremo, desesperanza profunda o pensamientos de hacerse daño, el ejercicio debe complementarse con la recomendación de buscar apoyo profesional adecuado.
El objetivo de la tanatología no es decirle a una persona “en qué etapa está”, sino ayudarla a escuchar dónde se encuentra y qué necesita para continuar su proceso de manera segura, consciente y compasiva.
La conciencia humana es la capacidad superior y exclusiva de los seres humanos para percibir el entorno, reflexionar sobre uno mismo y juzgar las propias acciones. Se define como el conocimiento que un individuo tiene de sus pensamientos, sentimientos, actos y su propia existencia, permitiéndole experimentar subjetividad y reconocer su identidad como entidad distinta del mundo exterior.
Esta facultad compleja, estudiada por la filosofía y la psicología, implica varios procesos cognitivos interrelacionados:
Autoconciencia: El reconocimiento del "yo" y la capacidad de introspección.
Percepción ambiental: La recepción e interpretación de estímulos internos y externos.
Regulación conductual: La habilidad para evaluar acciones según valores morales, éticos y conocimientos previos.
A diferencia de la inconsciencia (ausencia de percepción), la conciencia es un estado mental activo que permite al ser humano interactuar con la realidad, tomar decisiones responsables y construir una visión subjetiva del mundo basada en su memoria y sistema de creencias.
La Tanatología es una herramienta que nos permite reconectar y procesar nuestros pensamientos y emociones para poder superar o transitar los cambios que se presentan en nuestras vidas. Todas nuestras experiencias son parte de nuestra evolución personal pero a veces éstas experiencias son tan intensas que no sabemos por dónde comenzar o qué hacer con ellas y es en estos momentos que la Tanatología se vuelve una herramienta, un aliado maravilloso a través de la guía que nos brinda podemos "digerir" más amigablemente estos procesos y hacer nuestra carga más ligera.
Sea lo que sea que estés viviendo (proceso de desbalance físico, mental, pérdida, cambio de trabajo, transcendencia de alguna persona amada, rompimiento de relaciones, etc.) la Tanatología puede ayudarte.
Este curso ha sido desarrollado con mucho amor y consciencia, ya que mientras ocurría que estaba desarrollando este curso, yo misma experimenté la pérdida de familiares, cambio de trabajo y mi propio reconocimiento de sanación físico, emocional y mental a la par que todo ésto ocurría.
De antemano agradezco tu confianza y tu presencia y desde mi alma anhelo que sea cuál sea el proceso por el cuál estés transitando, la luz y el amor te encuentren y te acompañen siempre.
Bendiciones .