
Nuevos paradigmas en la gestión de Personas
Desde el inicio del siglo XXI surge la necesidad de la función de Personas este cercana, por un lado, a los colaboradores y, por otro lado, al negocio; demás, se le solicita que actué estratégicamente y, a su vez, sea eficiente desde el punto de vista operativo.
Esta necesidad la fórmula Dave Ulrich en su libro "Recursos Humanos Champions: Cómo pueden los Recursos Humanos cobrar valor y Producir Resultados" proponiendo la reinvención de la función de la función de Capital Humano adoptando una fuerte orientación al negocio, la atención a las personas y la gestión integrada de los procesos.
De este modo, surge la figura clave de HRBP (Human Resources Business Partner) que paulatinamente va adquiriendo carta de naturaleza en las organizaciones, apoyadas de áreas de excelencia.
Así mismo, al tomarse conciencia de que la motivación y el compromiso de los empleados puedes llegar a repercutir en hasta un 30 % en la oferta de valor, experiencia de cliente y los resultados de las organizaciones, la denominación de la función va evolucionando hacia Capital Humanos, Gestión de Personas e, incluso, Personas y Cultura.
El proceso de transformación de Capital Humano
Continuando con el planteamiento del mencionado Factbook de Recursos Humanos, vemos que, actualmente, la asignación de las funciones de Recursos Humanos está basada, en gran medida, en la realización de tareas de administración de personal, incurriéndose en un 70 % de los costes y recursos destinados a Capital Humano y siendo mínima la aportación de valor añadido.
El análisis de impacto y la definición de planes de acción para la consecución del objetivo estratégico definido anteriormente pasan por una serie de fases que se detallan a continuación. El camino por recorrer y las diferencias respecto a la situación actual, dependen, por supuesto del tipo de organización considerada, por lo que deberá llevarse a cago un análisis de impacto basado en una serie de criterios que permitan marcar la situación inicial y definir planes de acción concretos.
Las cinco fases del proceso de transformación de la función de Capital Humano son:
Crear una nueva visión de Capital Humano;
Reformular "el qué y el cómo" del trabajo de Capital Humano;
Organizar el soporte de la nueva visión de Capital Humano;
Aprovechar la tecnología: y
Asegurar el cambio de comportamiento del equipo de Capital Humano.
El futuro de los Recursos Humanos reside en la expansión de su enfoque con el fin de abarcar la totalidad de la fuerza laboral, en la extensión de su influencia al ecosistema empresarial en su conjunto.
Para satisfacer sus cambiantes necesidades en el mundo empresarial, los Recursos Humanos deben ir más allá de la función administrativa, deben convertirse en una pieza central y fundamental de la organización e influir en su activo más poderoso: las personas que forman parte de ella.
En el nuevo mundo del trabajo, la base de los Recursos Humanos debe estar en un mayor enfoque y en una influencia extendida y exponencial.
Debe producirse una expansión de la responsabilidad de los RRHH. Esta expansión debe centrarse en dos dimensiones distintas: alcance de la influencia y áreas en las que hacer foco. Los RRHH necesitan extender su alcance de influencia más allá de las líneas tradicionales de su función (visión más administrativa) a la empresa y al ecosistema en su conjunto (visión más estratégica). Deben ampliar su enfoque desde los empleados a la organización y, en última instancia, al trabajo y a la propia fuerza laboral.
A pesar de estas barreras, el cambio hacia una influencia exponencial de los RRHH está en marcha en varias organizaciones. Muchas compañías ya comienzan a estar en la vanguardia del área al aplicar varias de las tendencias en la gestión de talento y personas. No se puede hablar de la experiencia del empleado sin comprender cómo esa experiencia impacta también a los clientes de la organización. Esta visión representa un cambio en la forma en la que las organizaciones piensan sobre los resultados de su trabajo. Es posible cambiar a un marco más holístico e inclusivo para el talento, incluido el talento interno y externo. Al hacer que la gente y la cultura funcionen de manera conjunta, los procesos, las prácticas y la elección de soluciones tecnológicas, garantizarán la coherencia de la experiencia para toda su fuerza laboral, con un fuerte impacto en la experiencia del cliente.