
¡El cuerpo está reclamando tu atención!. Hemos evitado inconscientemente nuestro cuerpo. Si bien la televisión, el teléfono, las redes sociales, el trabajo nos mantienen conectados con el mundo externo, nos mantienen desconectados de nuestro interior.
Vamos a mantener la conciencia en todas las partes de nuestro cuerpo para luego soltarlas. Dejando a un lado lo que deberías sentir, por lo que sientes. Dejaremos de luchar y en esa cese de la lucha, encontraremos la calma.
Tan importante es aliviar el dolor como volver a amar la vida. Cultivar una conciencia confiada, bondadosa y amplia que ayuda a disipar el dolor y el sufrimiento.
Ser más compasivos y dejar de luchar con nosotros y con la realidad del dolor, del sufrimiento y del estrés. Para tener una sensación de paz y tranquilidad.
Muchas personas tenemos miedo al dolor. Vamos a coger valor para mirar cara a cara al dolor. Como todo en la vida cambia instante a instante. Vamos a observarlo más de cerca para que empiece a disolverse. Observamos el dolor con una aceptación tranquila para transformar el sufrimiento. A veces hay violentas tormentas y a veces amanece un día soleado, seremos consciente que como el tiempo, el dolor no siempre es igual.
Muchas personas tenemos miedo al dolor. Vamos a coger valor para mirar cara a cara al dolor. Como todo en la vida cambia instante a instante. Vamos a observarlo más de cerca para que empiece a disolverse. Observamos el dolor con una aceptación tranquila para transformar el sufrimiento. A veces hay violentas tormentas y a veces amanece un día soleado, seremos consciente que como el tiempo, el dolor no siempre es igual.
Es muy normal que no veas nada positivo en tu dolor. Una reacción habitual puede que sea, de que en tu vida no hay nada positivo en que concentrarte.
Hay que fortalecer los circuitos cerebrales destinados a valorar los placeres de la vida.
Este equilibrio se logra dirigiendo la atención a los pequeños placeres de la vida cotidiana. Podemos dirigir nuestro cerebro a una dirección más adecuada. Este ejercicio trata de abrir la mente para que entre lo agradable en tu vida
Tan importante es aliviar el dolor como volver a amar la vida. Cultivar una conciencia confiada, bondadosa y amplia que ayuda a disipar el dolor y el sufrimiento.
Ser más compasivos y dejar de luchar con nosotros y con la realidad del dolor, del sufrimiento y del estrés, para tener una sensación de paz y tranquilidad.
Las personas que tienen dificultades para tratarse amablemente sufren más dolor. Es normal que cuando experimentes dolor y sufrimiento, te enfades con las injusticias que se han cometido contigo. Los recuerdos felices pueden teñirse de amargura. Y puedes envidiar a personas que parecen tener vidas más sencillas. Esta meditación trata de aceptarte a ti mism@ y tratarte con cariño, amablemente, con bondad y afecto para experimentar calma y satisfacción.
El cerebro posee una capacidad de concentrarse de manera selectiva. Podemos ampliar o estrechar el campo de nuestra atención. Así que cuando el dolor se vuelva muy intenso, vamos a intentar centrar nuestra atención en otra parte. “Apartar la atención” significa llevar la atención hacia lo agradable.
El aislamiento intensifica el sufrimiento y el estrés. Necesitamos vivir el paz con nosotros mismos y con los demás. Aunque no podemos controlar lo que nos sucede, siempre podemos elegir el modo de responder. Conectar y compartir con los demás alivia el sufrimiento y te hace sentir menos sol@
CURSO PARA ALIVIAR EL DOLOR FÍSICO
Como todos mis cursos son para escuchar.
Desde hace un año que sufro dolores de espalda constantemente, debido a protusiones cervicales y hernia discal. Además del dolor físico que mis lesiones me ocasiona, la parte más difícil es luchar contra la angustia, la preocupación, la ansiedad e incluso la depresión de la incertidumbre de no saber ¿qué pasara?, ¿tendrá solución?, ¿empeorará?.
Aclarar desde el primer momento que este curso no cura ninguna enfermedad, lesión que tengas, ni sustituye tu tratamiento médico.
Existen 2 tipos de dolor: el dolor primario que se deriva de una lesión o enfermedad (este puede ser a corto plazo inevitable), y el dolor secundario , más intenso y angustiante, que es la reacción al dolor primario. Éste es real y es el que genera el sufrimiento.
Este curso tiene como objetivo aliviar el dolor secundario o sufrimiento que provoca el dolor primario (enfermedad, lesión, dolor crónico) para conseguir que baje la intensidad, que dure menos o incluso que se diluya, así como intentar recuperar la vitalidad.
La práctica del mindfulness me ha ayudado a reducir el dolor agudo, a tener menos crisis y desde hace tiempo que no tomo apenas medicación. También me gustaría que os sirviera de acompañamiento a vuestro dolor y os sintierais libres de darle luz y compartirlo si eso os ayuda.
En este curso encontrarás meditaciones y otros días ejercicios para que puedas poner en práctica e intentar reducir el sufrimiento.
Puede que haya días que te sirva y otros que no, sé amable y no te juzgues, déjate tu especio y puedes probarlo en otro momento.