
Juanjo Pineda (coach) y José Luis Hidalgo (experto en entrenamiento del lenguaje) os presentan sus puntos de vista y experiencia a la hora de profundizar en el valor que el lenguaje positivo aporta al proceso de coaching. Parten de esta poderosa idea: las personas se transforman también a través del lenguaje que utilizan. ¿Somos conscientes del lenguaje que utilizamos para poder decidir cambiarlo?
Diálogo entre los profesores reflexionando sobre qué les atrae más del proceso del coaching, desde la metodología a los temas que se tratan. Acompañar a alguien para que transforme su vida, tanto personal como profesional, es un objetivo rico y valioso, que crea bienestar. Además, poner como coach el foco en el lenguaje hace más nutritivo todo el proceso, porque te permite ver las situaciones desde diferente perspectiva y mejorar desde el principio la práctica del coaching
Ejemplo de introducción del lenguaje positivo en las habilidades de coaching dentro de una organización, en un proceso de formación de coach internos. El resultado es que cuando pones conciencia en el tipo de palabras que se están utilizando (tanto el coach como el cliente), el proceso de coaching se acelera, se hace más nutritivo. Ganar expresividad y reconducir nuestro lenguaje es posible.
Concretamos el esquema de fases que claramente se da en todo proceso de coaching y que será el hilo conductor de esta formación: fase de inicio, desarrollo y cierre. En la fase de inicio generamos el contexto y enmarcamos el proceso, por ello, ganar la confianza con tu cliente es clave. Además, es el momento de fijar los objetivos y el contrato. Propósito y compromiso. En todos estos aspectos, avanzaremos en las siguientes sesiones concretando cómo usar el lenguaje positivo.
¿Cómo facilitamos que la persona nos hable libremente, con profundidad e intensidad? El valor de la escucha, de la sinceridad. Utiliza el cuerpo, las emociones y las palabras para generar verdadera confianza.
Te permite identificar las posibilidades y estar presente con la creatividad necesaria
Nos cuesta estar en silencio…y sin embargo es necesario para dotar de profundidad a la presencia, esa voluntad de querer estar aquí, ahora, contigo, en cuerpo y alma. Relación entre presencia y tiempo.
El habla interior del coach se activa enormemente cuando comenzamos un proceso nuevo con un cliente. Tener un habla interior rica potencia y da energía al coach en estos momentos de inicio. Te animamos a entrenar la técnica del lenguaje del mantra.
Invitación a utilizar el recurso del “nombre propio” como un reclamo para la energía, la emoción, la influencia y la credibilidad.
¿Conoces la primera impresión que generas en los demás? Qué indicadores de fiabilidad y cordialidad podemos detectar y cómo te ayudan a crear confianza. Ejercicios para tomar conciencia de la primera impresión que generamos.
Recurso para ofrecer coherencia y credibilidad a los demás cuando hablamos. Si vas a hablar de ti… habla bien.
La alegría como recurso para crear el estado adecuado para el diálogo, para encontrar soluciones y para el bienestar. Ejercicio de práctica de “saboreo”.
Recurso lingüístico que permite generar un ambiente de comodidad, donde las personas pueden expresar sus opiniones. Se contrapone a los juicios y creencias. ¿Quieres saber cuáles son las expresiones abiertas?
“Lo que no” resume los aspectos que no son necesarios, que debemos evitar y que pueden estropear la acción del coaching. En esta fase de inicio ponemos el foco en los juicios, la sobreabundancia y las palabras de duda.
Momento clave de la fase de inicio, tiempo para centrarnos en las declaraciones del cliente. ¿Cuál es su objetivo? ¿cómo expresa el objetivo tu cliente?.
Al cerebro le seducen las frases con densidad de ideas: mínimo de palabras, máximo significado. Nos volvemos más creíbles cuando somos capaces de sintetizar. Frente a la sobreabundancia, necesitamos la precisión que aportan las frases cortas. Propuesta de ejercicio para entrenar la precisión de tu lenguaje con titulares.
Distinguimos verbos de voluntad frente a verbos de obligación. ¿Qué activan los verbos de voluntad? Activan la energía y logran compromisos. Propuesta de ejercicio práctico.
¿Por qué redactamos y expresamos los objetivos en infinitivo? Practica el presente para iniciar la acción: aquí y ahora. Mindfulness verbal.
El atrevimiento desde el lenguaje crea posibilidades y situaciones que favorecen la acción. Concretamos cuáles son estas expresiones de posibilidad para que puedas utilizarlas en tus sesiones.
Tendemos a centrarnos en lo que falta. Ahora es el momento de incorporar lo abundante, lo positivo, el futuro. Concretamos las expresiones que al señalar la finalidad, nos ayudan a buscar beneficios y te detallamos ejercicios para entrenar la Cultura del Beneficio.
Para fijar el objetivo, evitamos el verbo en infinitivo conjugando el verbo, las expresiones genéricas y en negativo, porque nos separan de la precisión que deseamos en esta fase del proceso de coaching.
Síntesis de los temas tratados: de la generación de confianza a la apertura que permite la declaración del objetivo. Qué estilos del lenguaje son apropiados para esta fase y cómo fijar un objetivo generando confianza.
Núcleo del proceso de coaching: prepárate para acompañar a las personas desde la emociones, visualiza su sueño y activa todas tus herramientas como coach para identificar creencias limitantes y diseñar nuevas acciones.
Concreta las metas y los objetivos. Conocerás qué palabras visuales nos ayudan a buscar desafíos.
Toma conciencia de los verbos que utilizas y por atención a los verbos que usan los demás. Captura los verbos de futuro.
Es el momento de desplegar todo tu potencial como coach, el momento de explorar para crear posibilidades y que tu cliente realice el “cambio de observador”.
Qué son y cuándo se utilizan. ¿Para qué nos sirven en esta fase? Permiten ver dónde estamos y hacer inventario de los recursos que tenemos.
Reflejan el nivel de energía e influencia ¿cuáles son? Nos ayudan a superar las creencias limitantes.
Para visualizar el objetivo, con energía y claridad, establecemos dos líneas rojas desde el punto de vista del lenguaje: hablar en negativo y expresiones de esfuerzo.
Es el momento de concretar acciones que bajan los objetivos, los sueños, a la realidad. Es el momento de hacer preguntas para asegurar el cambio con acciones “diferentes”. La actitud de juego y no ser tú el límite, se convierten en claves durante esta etapa del proceso de coaching
Es el momento de la empatía desde el lenguaje, cuando tú hablas. ¿Qué expresiones te pueden ayudar a empatizar? Los enlaces pedagógicos capturan la atención y consigues así un diálogo circular, al incluir a la otra persona.
Qué son (verbales y corporales) y cómo afectan al cuerpo y a la mente, animándonos a conseguir nuestros objetivos.
Recursos desde el lenguaje, que favorecen el bienestar y la salud. Propuesta de ejercicios.
Para practicar la imaginación y crear nuevas ideas, metáforas y comparaciones nos ayudan desde el lenguaje. ¿Conoces tus metáforas? ¿Cómo puedes entrenarlas?
¿Qué tipo de verbos utilizas más frecuentemente? ¿Expresan mucha o poca acción? Descubrirás la diferencia y el valor de tus verbos.
Queremos que el cliente proponga nuevas acciones: vamos a alejarnos de “peros” y absolutos.
Síntesis de los aspectos trabajados en esta fase: desde la visualización a proponer ideas de ación. En cada parte, te concretamos el tipo del lenguaje que te potencia.
¿Eres conscientes del lenguaje que utilizas como coach? Acompañar a alguien para que transforme su vida, tanto personal como profesional, es un objetivo rico y valioso, que utiliza el lenguaje como herramienta imprescindible en todo el proceso. Las personas nos transformamos también a través del lenguaje que utilizamos y entrenamos. Poner como coach el foco en el lenguaje hace más nutritivo todo el proceso, en esta novedosa formación guiada por expertos, encontrarás indicadores claros y concretos del lenguaje para enriquecer desde el principio tu práctica del coaching.
Nos enseñan a estar atentos al lenguaje del otro y aprendemos con la práctica a analizar sus expresiones e incorporarlas al acompañamiento. Y quizás, prestamos menos atención y cuidado a las palabras que como coach pronunciamos, minimizando su impacto en nuestro cliente dependiendo del momento del proceso en el que estemos. Porque una palabra dicha a destiempo tiene también sus consecuencias.
En este curso fijamos principalmente nuestro interés en la Palabra del Coach, en los recursos lingüísticos más eficaces, aquellos mejor utilizados en las distintas fases del proceso de coaching y que desde Inteligencia en el Lenguaje llevamos años investigando y entrenando.
¿Cuándo puedes impulsar el proceso con el lenguaje visual? ¿Utilizas verbos de acción? ¿Te atreves con las metáforas? ¿Sabes que los nombres propios generan credibilidad?
Te invitamos desde estas páginas a profundizar y redescubrir el maravilloso mundo de tu lenguaje, para tener una conexión única con tus clientes, para crear una inducción neuronal que te permita impulsar tu labor como coach. Palabra de coach.
Profundizamos en aspectos concretos del lenguaje y los introducimos de forma precisa en la metodología del coaching, creando una herramienta valiosa y positiva, para ti y tu cliente.
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