
Con este vídeo los alumnos conocerán de forma general las 3 secciones que integran el curso de inteligencia estratégica
La inteligencia en tiempos modernos se podría definir a partir de la suma de varias cosas. En esencia es un tipo de actividad que se realiza de forma cotidiana en ciertas organizaciones, con personas capacitadas para ello que trabajan con información especializada que es recolectada, analizada y entregada en productos específicos, siguiendo un método particular.
Sin embargo, independientemente de la falta de una sola definición, los profesionales en la materia han encontrado consenso en el resultado que se produce cuando hacemos inteligencia. Esto es que la inteligencia produce CONOCIMIENTO para la toma de decisiones de una organización y de esta forma se pueda mantener segura, protegida y resiliente.
La inteligencia tiene objetivos muy particulares. El primer objetivo es brindar conocimiento para incrementar la calidad de la toma de decisiones de los líderes de un gobierno, una empresa o una institución. El segundo objetivo es generar conocimiento para apoyar el día a día de las operaciones (logísticas, financieras, de seguridad, etcétera) que se llevan a cabo dentro de una organización.
Por supuesto que la inteligencia sirve para perseguir delincuentes, no obstante, eso no es su única aplicación. Es importante no olvidar que la inteligencia exclusivamente genera conocimiento útil y aplicable para apoyar los dos objetivos antes mencionados
Lo que es importante ahora resaltar es que las unidades de inteligencia han venido a tomar relevancia para las organizaciones públicas y privadas debido a que su forma de operar les permite adaptarse a entornos que su constante es el cambio permanente.
Por ejemplo, una empresa que hace tornillos requiere de información de inteligencia para identificar las capacidades de sus competidores, para tener conocimiento especializado del entorno donde opera, para analizar el riesgo financiero que implica una inversión para aumentar su capital productivo, para identificar posibles oportunidades de negocio, o para identificar fuga de información sobre su producto.
En el sector público, una dependencia de gobierno requiere de información de inteligencia para alinear operaciones, para recolectar información sobre el impacto de sus servicios y sus actividades en campo, para analizar información proveniente de distintas fuentes y para identificar posibles riesgos y oportunidades en el desarrollo de sus planes de trabajo. En resumen, un área de inteligencia se puede adaptar a cualquier organización pública o privada cuya actividad requiera información y conocimiento especializados para realizar su trabajo
La planeación consiste en definir y orientar el rumbo general de las investigaciones de inteligencia. Es el primer paso del ciclo de inteligencia y uno de los mas importantes por que que permite clarificar los objetivos, canalizar los recursos necesarios y elaborar una estrategia para alcanzar lo deseado.
Generalmente esta etapa del ciclo de inteligencia le corresponde realizarla al líder de la organización. Éste, tiene que elaborar la planeación basándose en los intereses que tenga la organización y siguiendo la lógica que dicta que los objetivos influyen sobre los recursos y la estrategia y no a la inversa.
La recolección de información de inteligencia consiste en juntar aquellos datos o información relevante para el objetivo de nuestra investigación. Esta información generalmente se encuentra de forma dispersa en nuestro entorno y por ello hay que desarrollar técnicas precisas para acceder a ella.
La recolección la podemos hacer siguiendo dos tipos de actividades; dos métodos de recolección; y utilizando dos tipos de fuentes.
Estas tres formas pueden ser combinadas para lograr mejores resultados en la recolección de información. Por ejemplo, podemos obtener datos de fuentes cerradas de información a partir de actividades de gabinete (ej. Consulta de bases de datos remotas desde nuestro lugar de trabajo); o podemos recolectar a través de HUMINT utilizando fuentes abiertas de inteligencia (ej. Entrevistar a una persona en particular durante un evento público).
El análisis de inteligencia es una de las partes del ciclo de inteligencia más complejas y que requiere mayor atención. En esta etapa se concentra el principal esfuerzo de la actividad de inteligencia y donde queda al descubierto si la información que ha sido recolectada y procesada es la suficiente para continuar con la investigación o es necesario profundizar todavía más en la recolección.
Los analistas de inteligencia, quienes conducirán esta etapa, tendrán la importante labor de identificar dos elementos claves: 1) la vida interna de sus adversarios ¿Cómo piensan? ¿Cómo se organizan? ¿Cómo operan? ¿Con que recursos cuenta? y 2) su disposición y preparación para asumir un riesgo (ej. su disposición para atacar).
Para lograrlo, los analistas tendrán que concentrar su esfuerzo en el entendimiento de las capacidades e intenciones de los adversarios (sea este una persona, un grupo, una organización o hasta un gobierno).
La última etapa del ciclo de inteligencia es la diseminación cuyo objetivo es formular los reportes necesarios para apoyar la toma de decisiones y las operaciones de una organización.
Como se ha observado a lo largo del curso, las responsabilidades de los tomadores de decisiones son muy amplias para el ejercicio de la inteligencia. Por ello es necesario que la diseminación de la información incluya técnicas para resolver problemas analíticos; sintetizar los factores claves del entorno para identificar los riesgos, las amenazas y las oportunidades; y ayude al tomador de decisiones a tener claridad sobre el entorno dónde opera.
Para iniciar un reporte de inteligencia es necesario identificar el tipo de pregunta que buscamos responder con nuestro reporte. Recordemos que los reportes de inteligencia sirven para limitar la incertidumbre y hacer las estimaciones pertinentes que nos permiten imaginar el futuro.
Formular una buena pregunta en nuestro reporte, servirá para que los tomadores de decisiones puedan darse una mejor idea de lo que podría o no suceder, siempre basándonos en las condiciones que hoy conocemos, los actores involucrados y las decisiones que cada uno está tomando.
Los reportes de inteligencia se elaboran con técnicas específicas. No es lo mismo saber redactar un documento que elaborar un reporte. Es importante que centremos y organicemos nuestra información partiendo del hecho de que el tomador de decisiones tiene poco tiempo para leer nuestro informe.
El analista debe saber qué poner y cómo ponerlo para que el reporte refleje lo que quiere decir y deje claro las intenciones, capacidades y curso de acción que tomará un determinado adversario o enemigo.
En esta última clase brindaré consejos para cómo presentar la información de inteligencia en un reporte y sobre todo que tipo de de acciones tenemos que evitar para que el reporte no pierda fuerza frente al tomador de decisiones.
¿Qué es la inteligencia? Durante años ha habido un debate sobre en qué consiste la disciplina de inteligencia. Algunos estudiosos y practicantes de este tema argumentan que la inteligencia es un tipo de información y otros consideran que es un tipo de actividad.
En este curso, analizaremos a la inteligencia de forma más amplia para entender varios aspectos de esta disciplina. Sobre todo, nos á adentraremos a la inteligencia a partir de 1) entender la importancia de generar conocimiento útil al tomador de decisiones de una organización; 2) poder identificar las actividades que realizan de forma cotidiana los agentes de inteligencia; y 3) aprender a elaborar reportes de inteligencia que se pueden entregar a un tomador de decisiones.
Con ello, al finalizar la materia el alumno entenderá que la inteligencia es una disciplina muy útil, tanto para organizaciones civiles, militares, públicas y privadas. Sobre todo, por que la inteligencia provee de información sobre los riesgos y amenazas potenciales, ademas de identificar claramente las capacidades, recursos e intenciones de los adversarios o enemigos.