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Herramientas para la participación por la salud
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Herramientas para la participación por la salud

Aprende a diseñar planes y programas de políticas públicas desde una lógica participativa
Last updated 1/2022
Spanish

What you'll learn

  • Aprenderán a diseñar planes y programas de políticas públicas desde una lógica participativa
  • Aprenderán a incluir las necesidades y preferencias de la población en las políticas públicas
  • Aprenderán a diseñar de forma innovadora procesos de intervención comunitaria
  • Aprenderán a evaluar planes y programas comunitarios

Course content

5 sections32 lectures1h 58m total length
  • Introducción al concepto de participación social2:15

    En situaciones de complejidad social, de incertidumbre, la participación de la comunidad en los problemas que les afectan es una estrategia cada vez más utilizada para diseñar las políticas públicas. Esto es especialmente importante cuando hablamos de comunidades minoritarias en situación de discriminación, como es el caso del pueblo gitano. Y todavía más importante cuando se tratan problemas que impactan sobre el ámbito clave como es el de la salud de las personas.

    La participación se convierte así en un instrumento con el que la comunidad puede hacer oír su voz e influir en las decisiones sobre las políticas que les afectan.

    Ahora bien, bajo la idea de participar podemos encontrar concepciones y realidades muy distintas.

    En este módulo vamos a responder a la primera pregunta que seguramente nos hacemos cuando queremos iniciar un proceso participativo: ¿Por dónde empezar? Para eso aprenderemos qué se entiende exactamente por participación social en salud. Veremos que un proceso comunitario puede alcanzar grados muy diversos de participación, se expondrán las principales dificultades que tiene la población gitana a la hora de participar, y buscaremos establecer cuáles son las condiciones de partida que deberíamos intentar conseguir para poder llevar a cabo un proceso participativo con garantías de éxito.

    Todo esto, y algunas cosas más, es lo que encontrarás en este módulo. ¡Vamos allá!

  • La definición operativa de participación social3:12

    La definición operativa de participación social

    Participar es tomar parte en algo. El término participación es un concepto multidimensional, y constituye un referente utilizado con mucha frecuencia en contextos institucionales, políticos, administrativos y ciudadanos. Pero bajo la cobertura de este término, la práctica nos muestra realidades participativas de muy distinta naturaleza. Diferentes personas pueden tener ideas muy variables de lo que significa la participación social. Desde el momento en que una institución informa de la puesta en marcha de un programa sanitario a la ciudadanía, ésta ya está participando de alguna forma en él. Cuando se lleva a cabo una encuesta para conocer los problemas de salud de una población determinada, podemos consensuar que las personas entrevistadas también están participando con sus opiniones en los resultados de la investigación.

    Pero la participación puede ir mucho más allá de la mera información o consulta a población. Participar es además tomar parte activa e influir en las decisiones públicas que afectan a una comunidad. Entendida desde esta dimensión activa, la participación supone la definición colectiva de lo que la comunidad entiende que debe ser el bien común. Si asumimos esta visión conceptual de la participación, los sujetos dejan de tener un rol pasivo en los procesos de planificación y gestión pública, para adoptar un papel central como agentes sociales con entidad propia, como miembros de redes sociales, colectivos o como actores individuales, que despliegan toda una serie de posibilidades para tomar parte en las decisiones públicas que les afectan.

    La propia OMS, a partir de las definiciones clásicas de la literatura investigadora, incide en esta idea entendiendo la participación como “a process by which people are enabled to become actively involved in defining the issues of concern to them, in making decisions about factors that affect their lives, in formulating and implementing policies, in planning, developing and delivering services and in taking action to achieve change”. (Community Participation in Local Health and Sustainable Development, WHO, 2002) ["Un proceso por el cual la población se capacita para involucrarse activamente en la definición de las cuestiones que les preocupan, en la toma de decisiones sobre los factores que afectan sus vidas, en la formulación e implementación de políticas, en su planificación, desarrollo y en la prestación de servicios, en desarrollar las acciones para promover el cambio"].

    Concretando en el ámbito de la salud, la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-Ata, en 1978, declaraba que la participación en salud es “el proceso en virtud del cual los individuos y la familia asumen responsabilidades en cuanto a su salud y bienestar propios y los de la colectividad y mejoran la capacidad de contribuir a su propio desarrollo y el comunitario. Llegan a conocer mejor su propia situación y a encontrar incentivo para resolver sus problemas comunes. Esto les permite ser agentes de su propio desarrollo, en vez de ser beneficiarios pasivos”.

    Ambas definiciones coinciden en los aspectos que componen una definición operativa del concepto de participación en salud:

    - La definición social de demandas, preferencias o intereses en materia de salud debe partir de dinámicas reflexivas de la sociedad civil.

    - Las decisiones institucionales en materia de política sanitaria deben tener en cuenta los resultados de estos procesos participativos de reflexión colectiva.

    Ambos aspectos registran como denominador común la necesidad de cooperación entre ciudadanía e instituciones. Por parte de la ciudadanía se asume la implicación necesaria para establecer una deliberación amplia y enriquecedora sobre los elementos que deben estar presentes en las decisiones públicas. Y por parte de las instituciones se reconoce el necesario compromiso para garantizar las condiciones de la reflexión colectiva y la monitorización de sus resultados.


    Por tanto, podemos concluir con que la definición operativa de participación en Salud sería  “procesos de reflexión colectiva a través de los cuales la población se halla habilitada para construir información significativa en materia de salud, y deliberar a partir de ésta con el fin de adoptar decisiones a través de mecanismos participativos en colaboración con las instituciones responsables, implicándose ambas en la planificación y posterior implementación de estas decisiones.”

  • Niveles y grados de participación social4:30

    Niveles y grados de participación social

    La participación no es tanto una cuestión de naturaleza (existe o no existe participación en el ámbito de la salud), sino más bien de grado (contextos con mayor o menor potencial participativo). De acuerdo a esto tenemos que aprender a identificar situaciones y contextos de trabajo según el grado de participación que se alcanza. Y en ese sentido podríamos pensar la participación social como una escalera, en la que en lo alto encontraríamos situaciones poco participativas, donde la población no tiene o apenas tiene posibilidad de tomar parte en las cuestiones que les afectan. Y conforme descendemos escalones vamos añadiendo elementos propios de la cultura de la participación. En la parte inferior de la escalera nos hallaríamos por lo tanto ante las condiciones más deseables en términos participativos.


    Preguntas que remiten a nuestra experiencia cotidiana:


    • ¿Cuál de los anteriores modelos de participación se acerca más al contexto en que nos desenvolvemos cuando trabajamos por la salud?,

    • ¿Se combinan más de un modelo?

    • ¿Cuál sería el modelo deseable para actuar en materia de salud?

    • ¿Cuál es el modelo al que objetivamente se puede aspirar en nuestro contexto de actividad?

  • Dimensiones de la participación social4:26

    Dimensiones de la participación social

    Hemos visto ya en este módulo introductorio que la participación constituye un concepto multidimensional. Archon Fung (2006)* sistematizó las tres principales dimensiones que existen en cualquier contexto o proceso de participación. Dichas dimensiones nos permiten valorar el alcance de las iniciativas públicas en relación a la participación, y son la inclusividad, la intensidad y la influencia.

    Cada una de estas tres dimensiones se puede pensar como una escala, donde en un extremo encontraríamos realidades que no cabría calificar como participativas o escasamente participativas, y en el otro extremo identificaríamos situaciones que podríamos denominar como ambiciosas en términos participativos.

    La dimensión de inclusividad mide hasta qué punto una realidad permite la participación de una persona que así lo decida o que quiera implicarse. Dicho de otro modo, esta dimensión valora qué personas son reconocidas para el proceso participativo y cómo se convierten en participantes. Respondería a la pregunta de quiénes participan.

    Una segunda dimensión a partir de la cual podemos ubicar las diferentes experiencias participativas es la intensidad, que describiría cómo interactúan, intercambian información y toman decisiones los participantes, lo nos va a hablar también de la capacidad pedagógica que tienen estos procesos en términos de apropiación de la información por parte de las personas implicadas. Esta dimensión respondería a la pregunta básica de cómo participan.

    Finalmente, la última dimensión que nos permite distinguir los distintos procesos de participación de la población es la referente al concepto de influencia, que valora la orientación de los procesos de participación en relación a la acción de gobierno. O dicho en otras palabras, mide la capacidad de impacto efectivo y real del proceso participativo, la autoridad en definitiva, sobre la información que de él se genera. Esta dimensión respondería a la pregunta de hasta dónde se participa y dentro de ella nos encontramos, al igual que en las dimensiones anteriores, con grados de posibilidades.

    *Fung, A.(2006) “Varieties of Participation in Complex Governance”, Public Administration Review, December 2006, Special Issue

  • Principales barreras para la participación: el ejemplo de la población gitana3:21

    Principales barreras para la participación: el ejemplo de la población gitana

    Las barreras para que la población gitana pueda participar en las decisiones sobre las políticas sanitarias que les afectan pueden provenir de distintas fuentes y actores. Algunas barreras son propias de la población gitana. Otras se cimentan en las características internas de los colectivos y organizaciones que articulan la participación formal de las personas gitanas. Y finalmente también podemos identificar barreras participativas en la manera en que los diferentes niveles institucionales conciben la relación con el Pueblo Gitano.

    Es necesario tener en cuenta dichas barreras en cada contexto en que se pretenda activar mecanismos participativos para que la población gitana tome parte en el diseño, planificación o implementación de programas sanitarios. Algunas barreras se podrán solucionar, otras minimizar, y algunas, aunque no puedan ser eliminadas, podrán ser tenidas en cuenta en el diagnóstico que se haga de la situación previa a la puesta en marcha de procesos participativos.


  • Facilitando la participación social3:59

    Facilitando la participación social

    En un enorme porcentaje de experiencias relacionadas con la participación en salud, el agente promotor de los procesos participativos es el institucional o administrativo en sus distintos niveles. Sin el apoyo y compromiso institucional carece de sentido iniciar un proceso participativo destinado precisamente a la generación de programas que en muchos casos deben ser desarrollados por las instituciones. Por eso es el primer paso en un proceso relacionado con la participación en materia de salud debe ser el compromiso explícito de la Administración.

    Las principales responsabilidades de las instituciones en las iniciativas tendentes a facilitar la participación relacionada con la salud*, pasarían por los siguientes ejes de actuación:

    • Garantizar unas condiciones políticas y unas estructuras técnicas con los recursos suficientes a fin de lograr la sostenibilidad social y económica de la iniciativa, y su adaptabilidad a los diversos contextos.

    • Promover y facilitar la formación de todos los actores y agentes que intervienen y toman parte en el desarrollo de la nueva iniciativa de participación.

    • Buscar y establecer nuevos espacios para el encuentro y el debate, adicionales a los existentes, que no sean percibidos por la población como ajenos o excesivamente institucionalizados.

    • Generar un marco legal o normativo que posibilite la participación democrática directa de la población en los ámbitos sanitarios abiertos a la participación, la corresponsabilidad y la toma de decisiones, estableciendo nuevas estructuras de participación formal habilitadas a tal efecto.

    La deliberación se aleja mucho de la idea de la mera agregación de intereses. Requiere alcanzar consensos fundamentados en el conocimiento por parte de todos los agentes de los condicionantes de los problemas existentes. Y este conocimiento se alcanza a través de la interacción y la comunicación entre los actores sociales afectados por el problema.

    Por ello es importante que, además de que exista voluntad de que un determinado grupo o colectivo poblacional participe en el diseño e implementación de programas sanitarios, se cree un espacio que garantice resultados y decisiones óptimas. Algunas de las condiciones que debería cumplir un espacio de este tipo serían las siguientes:

    • Presencia efectiva de los niveles político, técnico y de base social para garantizar que las aportaciones del proceso participativo estén fundamentadas en el consenso entre todos los agentes involucrados en la política de salud.

    • Horizontalidad comunicativa, posibilitando la aportación de información por parte de todos los actores.

    • Despliegue de recursos para la formación y la adquisición de conocimientos relacionados con la temática de salud por parte de los agentes implicados, sobre todo la base social

    • Existencia del tiempo y los plazos suficientes para permitir el debate y el consenso en la forma de participación de la población.

    • Toma de decisiones o acuerdos a través de consenso, y no de juegos de mayorías/minorías.

    De acuerdo a lo visto, en términos gráficos podemos dibujar el esquema de un espacio participativo abierto a la implicación de un determinado grupo de población, en el que la Administración y las instituciones aportan el compromiso ejecutivo con las suficientes garantías para implicar a la comunidad en el diseño, programación o implementación de políticas de salud:

  • El esquema de un proceso participativo4:29

    El esquema de un proceso participativo

    Trazar el esquema por fases de un proceso participativo no es tarea fácil. Las iniciativas participativas en material de salud pueden trabajar sobre áreas de acción muy diversas; ejemplos de ello serían la salud comunitaria, la utilización de servicios específicos de salud, la atención hospitalaria, etc. Y, además, una de las características de cualquier proceso participativo es la flexibilidad para su programación y el diseño de su metodología. Aun así, a fin de obtener una visión de conjunto, es posible sintetizar un esquema de las distintas fases que compondrían el desarrollo de un proceso de participación de la propia población en estrategias de salud.

    1º fase: Identificación de necesidades y objetivos, y recogida de información básica.

    En esta primera fase se persigue la implicación de todos los actores y el establecimiento de los objetivos a conseguir con el proceso. A diferencia de otros enfoques de intervención, los objetivos iniciales no son fijados por los agentes promotores o, sino que es la propia comunidad, en colaboración con las instituciones responsables, la que debe establecer cuáles son las necesidades o problemas que requieren mayor atención o sobre los que es necesario actuar prioritariamente. Por su parte, la Administración generalmente establece en esta primera fase cuáles son los límites de la acción participativa (hasta dónde podrá influir o decidir) y fijará las condiciones de la deliberación colectiva

    Paralelamente a esta tarea es conveniente realizar una recogida de datos secundarios e información contextual que permita determinar cuáles son las características de la comunidad en el territorio (datos demográficos, económicos, urbanísticos, estructura social, etc.).

    2ª fase: Aplicación de herramientas para llevar a cabo un diagnóstico participativo de la situación, y decisión de las estrategias a seguir

    Esta es la fase donde el proceso participativo es más abierto, ya que es el momento de la reflexión colectiva. Es el momento en el que se despliega todo el abanico de herramientas metodológicas necesarias para llevar a cabo un diagnóstico participativo de la situación respecto a la temática en la que esté trabajando. El objetivo último de esta fase el análisis crítico de los condicionantes que influyen en la temática tratada y la identificación de alternativas de superación, las cuales definirán las líneas básicas de las posibles estrategias a poner en marcha. Entre las diferentes alternativas se priorizarán de manera participativa aquellas que poseen un carácter estratégico para la comunidad.

    3ª fase: Implementación de las estrategias.

    Esta fase conlleva la programación e implementación de las estrategias de acción o intervención. Esta implementación se lleva a cabo acompañada de métodos y técnicas participativas, lo cual debe ir generando una implicación y empoderamiento cada vez mayor de la comunidad en la materia que es objeto de la estrategia. El objetivo final es la conformación de plataformas estables dinamizadoras de la comunidad, que sean capaces de asumir la realización, evaluación y retroalimentación de los proyectos elaborados y puestos en marcha.

    4ª fase: Seguimiento, Evaluación y redefinición de necesidades

    Tras el momento de la implementación de nuevo pasa a ser central la reflexión colectiva, en forma de monitorización y evaluación de las acciones llevadas a cabo. A partir de ahí es posible alcanzar un replanteamiento del problema y la situación de partida, permitiendo iniciar una nueva espiral donde el tema tratado u otros temas que se hayan identificado como importantes a lo largo del proceso abran un nuevo ciclo de reflexión – acción – reflexión.

  • 1.

Requirements

  • Estar interesado en las ciencias sociales

Description

Aprende a diseñar planes y programas de políticas públicas desde una lógica participativa e innovadora, permitiendo incorporar de una manera efectiva la voz y demandas de quienes son destinatarios de las acciones a emprender. Este curso asume como hilo conductor los programas y políticas de salud, aunque sus contenidos son aplicables a otros campos de la planificación e intervención comunitaria.

El curso aborda explícitamente el caso de la población gitana en algunos de los ejemplos y materiales, pero no se centra exclusivamente en este grupo de población. Las minorías étnicas y los grupos sociales en situación minorizada se hayan habitualmente excluidas en los procesos de toma de decisiones de programas y políticas que les afectan.

El curso proporciona herramientas conceptuales y metodológicas para incluir lógicas participativas en el diseño y puesta en marcha de acciones, programas y políticas de salud , permitiendo incorporar de manera necesidades y preferencias de la población en estas actuaciones, tanto en el nivel local como en el regional o el estatal.

Las unidades y módulos del curso están basadas en la publicación Toolkit on Social Participation, editado por la Oficina Europa de la Organización Mundial de la Salud y elaborada por un equipo del WHO Collaborating Center (CC) on Social Inclusion and Health, del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Social y Paz, de la Universidad de Alicante.

Este curso ha sido realizado por el Instituto Interuniversitario de Desarrollo Social y Paz de la Universidad de Alicante, con el apoyo técnico de UNIMOOC, en el contexto del plan de trabajo del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud sobre Inclusión Social y Salud, con el apoyo financiero del Open Society Public Health Program.


Los profesores del curso:

Daniel La Parra Casado

Lecturer at the University of Alicante. Departament of Sociology II

Liberto Carratalá Puertas

Assitant Lecturer at the University of Alicante. Departament of Sociology I

María Félix Rodríguez Camacho

Member of the Equi Sastipen network. Head of the Health Area FAGA Alicante

Francisco Francés García

Lecturer at the University of Alicante. Departament of Sociology II

María José Sanchís Ramón

Scholarship researcher FPU Universidad de Alicante. Departament of Sociology II

Emily Felt

Communications Specialist & Consultant



Who this course is for:

  • Personas con interés en herramientas conceptuales y metodológicas para incluir lógicas participativas en el diseño y puesta en marcha de acciones, programas y políticas de salud