
INTRODUCCIÓN A LA TERAPIA ACUÁTICA:
Tras 23 años de experiencia y la atención de miles de pacientes con diferentes diagnósticos seleccionamos siete diferentes técnicas, comenzando por la propia, la técnica de Estimulación Neuromotora Acuática, y las maniobras que son funcionales dentro del agua, posibles de aplicar, y que si son bien administradas será más aprovechable la terapia del agua.
Está descrito por los griegos las especificaciones y nombramientos que dan en el aspecto de salud por medio del agua ofreciendo como nombre hidro (agua) therapic (terapéutico), a nivel cultural varias entidades, poblaciones ciudades utilizan el agua como agente principal para recuperar la salud y mantener la calidad de vida, en los últimos 100 años ha tomado una diferenciación considerable con respecto a la hidroterapia de la terapia acuática, ya que en la hidroterapia se utiliza el agua como agente principal. Y la terapia acuática utiliza un terapeuta capacitado en diferentes técnicas, que aplica dentro del agua con un objetivo de salud con beneficio holístico, principalmente neurológicos, físicos, psicológicos, realizando una valoración y planeación para sus tratamientos con base en relajación.
Gracias a las mismas investigaciones quedan registrados los beneficios que los tratamientos de terapia acuática pueden ofrecer y son:
o Beneficios fisiológicos
o Beneficios físicos
o Beneficios psicológicos
o Beneficios neurológicos
o Beneficios sociales
o Beneficios holísticos
Y que también nos ha dado información de las indicaciones y contraindicaciones
Escritos en el material descargable.
La técnica ENA es considerada como una psicoterapia corporal acuática, ya que se aplica de una forma personal, grupal, familiar, estudiantil, incluso empresarial. La aplicación es mediante una sutil práctica guiada que permite al ser humano transmutarse en un ser acuático con un sentido holístico. Debido a esta última característica es capaz de conectarse consigo mismo, con el agua, creando un entorno de amor, paz y felicidad. Es decir, despierta y libera las emociones, que impiden integrase y evolucionar como persona.
La técnica de ENA ha observado que mediante la libertad de los movimientos se permite obtener una evolución acelerada respecto al tiempo menor de recuperación ya que al palpar las áreas o miembros afectados muestran mejora en la lubricación de la visco-elasticidad de los tejidos y liberación de los ácidos lácticos. Además, los pacientes se encuentran en un nivel de confianza superior que permite la presión, elongación y movilización sin resistencia. Se ha observado en los pacientes una aceleración del proceso de cicatrización y desinflamación, por lo tanto, una mejor habilitación integral sin dolor.
Las terapias se aplican a los pacientes con diferentes diagnósticos como son: físicos; lesiones estructurales, fracturas, desgarres, esguinces, deformaciones, amputaciones, psicológicos shock, traumas, post traumas, trastornos neurológicos y neuromotores; lesiones cerebrales, hipoxias, síndromes. La terapia está indicada en pacientes desde la edad neonatal de 9 días hasta los 90 años.
justificación
Tras 23 años de ofrecimiento del servicio de terapia acuática, y 17 años de una experiencia de vida en la que nos vimos en la situación de rehabilitar a una familiar y su hijo con riesgo neurológico (el bebé) y en estado de coma (la madre del bebé) pudimos percatarnos que la rehabilitación especializada no está al alcance de todos, ya sea por motivos económicos o por la ubicación geográfica, y mucho menos para las familias que en su desesperación buscan ofrecer todas las alternativas disponibles para rescatar a sus pacientes de la discapacidad o muerte. Cabe mencionar que los familiares fueron rehabilitados exitosamente con la técnica ENA.
Por esto es que nos animamos a desarrollar la técnica ENA que selecciona las maniobras y dinámicas funcionales y posibles para aplicar en cada paciente según sus necesidades, con el firme propósito de ayudar a recuperar la salud por medio del agua.
Con estas clases de video grabadas se busca ser más accesible tanto en los conocimientos, como en el ofrecimiento del servicio, para todas las personas que así lo requieren, sabemos que son muchos y desean que se decidan a preparar por este medio, que hemos documentado gracias a su solicitud.
Lo que nos distingue es que somos capacitadores certificados con 23 años de experiencia adquirida en el ofrecimiento del servicio a pacientes reales.
Se sugiere primero ver los vídeos que están explicados y subtitulados, con duración corta van directo al tema, rápidamente podrás verlo y repetirlo las veces que sean requeridas.
Como colocar al paciente en flotación
Con el paciente parado, recargado en la pared, el terapeuta colocara flotadores en las piernas a la altura de las rodillas o apenas debajo de estas y luego pasara su brazo por detrás de la cabeza del paciente hasta sostener la nuca, generará una suave tracción hacia el centro del tanque para que el paciente eleve los pies del piso, debido a ese deslizamiento y en ese momento sostendrá las piernas para mantener al paciente en flotación.
Otra forma es pedirle al paciente que eche su cabeza y sus hombros hacia atrás y permita que sus piernas se eleven, en este momento el terapeuta colocara su mano sin presionar entre cuello y nuca para en ese movimiento realice un suave deslizamiento que incluso puede llegar a generar una tracción y cuando el paciente se encuentre enfrente del terapeuta a la altura de las piernas colocará el tubo flotador y entonces hará otro deslizamiento para que la cabeza del paciente quede enfrente a la altura del tronco del terapeuta, quien sostendrá en sus dos manos la cabeza del paciente a la altura de su nuca.
Valoracion de la respiracion en el paciente.
En esta maniobra el terapeuta podrá apreciar si la respiración es acelerada (hiperventila) o lenta (ápneica)
Sostenemos la nuca con nuestras dos manos, tratando de generar un soporte imperceptible, apenas un poco más que el sostén que ofrece el soporte del agua en esta postura, apreciamos la inhalación y la exhalación y al inhalar elevamos muy sutilmente en línea con el cuerpo la cabeza, y en la exhalación muy sutilmente en línea con el cuerpo permitimos que la cabeza se sumerja un poco, sin soltar, sin que la cara se sumerja.
En esta maniobra, el terapeuta podrá apreciar si la respiración es acelerada (hiperventila) o lenta (ápneica) por fuera del margen de 18 a 20 respiraciones por minuto, que es la cifra considerada por la SSA para una adecuada oxigenación en el organismo.
Registro de la respiración
En el caso de que la respiración sea acelerada en el mismo movimiento de inhalación y exhalación, vamos a ir disminuyendo las elevaciones y sumersiones de la cabeza hasta apreciar que inconscientemente la respiración entra en armonía (se podrá apreciar que la respiración simultáneamente se va calmando hasta obtener una sincronía de 20 respiraciones por minuto) para esto el terapeuta ya tendrá práctica de la sincronía de las 20 respiraciones por minuto.
¿Cómo puede adquirir esta práctica? En sí mismo con un reloj segundero realizará la práctica de la respiración y hasta conseguir que respire de 18 a 20 veces por minuto
Establecimiento de la relajación
Al obtener el registro de la respiración podrá apreciar que el paciente entra en una inducción a la relajación.
Aquí podrá sentir que el agua que hay entre el paciente y el terapeuta se enfría y esto lo tomamos como una forma de liberar emociones que enfrían el agua, ahí descubrirá la facies de relajación del paciente y que incluso éste suelta la boca para roncar.
Maniobras de compresión en cráneo al ritmo de la respiración primaria
Posterior al registro de la relajación, elevará la cabeza para inclinar mentón al pecho y permitirá que la cabeza realice movimientos libres al son de la respiración, simulando que el paciente realiza afirmaciones con la cabeza.
Generando suaves presiones al inhalar, que relajará al exhalar, (la presión simula como cuando exprimimos una esponja, pero imperceptible, suave, sutil, que no incomode y que respete la relajación del paciente, en esta maniobra podrá apreciar:
· Se empiezan a apreciar movimientos articulares del cráneo, algunos crujidos o chasquidos.
· En el cuerpo en flotación hay movimientos rotatorios a nivel de algunas partes de la columna, no siempre en la misma área, ni en todos se presenta.
· El agua que corre por debajo del cuerpo se enfría.
· El paciente se relaja aún más e incluso llega a dormir.
· El cuerpo realiza movimientos involuntarios y sacudidas (la sugerencia es continuar realizando las presiones, suaves e imperceptibles bombeos).
· El paciente podrá sentir que la temperatura del cuerpo se eleva llegando a sudar.
Alineación de columna.
Empezará deslizando el cuerpo hacia adelante, caminando firmemente y empujando apoyándose desde la base de cuello y los hombros para tomarlos como timón.
De esta forma caminará con cierta fuerza que haga resistencia suficiente para permitir que el compás de los brazos y las piernas se abran paulatinamente con esta resistencia del agua.
De esta resistencia en su fluidez, jalará el cuerpo hacia el terapeuta, quién camina hacia atrás, que generará una suave tracción, que se potencía gracias a la resistencia del agua.
Para aprovechar aún más esta resistencia y caricia suave, utilizando los hombros del paciente como timón, moverá el cuerpo en zigzag para estimular el acomodo de la estructura.
Cuando el terapeuta, que camina hacia atrás, está a punto de llegar a la pared, tomará la cabeza entre sus dos manos, protegiendo los temporales y occipitales, para elevar la misma sobre la línea del cuerpo, de esta forma el paciente descansará aún más cuello y columna.
Podrá apreciar que, en cada repetición de estos deslizamientos y tracciones, la línea de la columna y el tronco, tienen un mejor comportamiento en los movimientos ondulantes.
Esta dinámica es muy funcional para que los líquidos cefalorraquídeos recuperen sus conductos (realizar 10 repeticiones).
Deslizamientos y estiramiento lateral derecho.
Cuando el cuerpo es deslizado hacia el terapeuta, este coloca su brazo izquierdo por debajo de su cabeza del paciente para apoyar su mano izquierda en su hombro derecho del paciente y su brazo derecho por debajo de su cabeza del paciente para apoyar su mano derecha en su hombro izquierdo del paciente.
La cabeza queda perfectamente sostenida por el cruce de estos dos brazos, con un soporte muy cuidadoso.
Para utilizar los hombros de timón y realizar los deslizamientos hacia adelante y hacia atrás con movimientos suaves ondulantes.
En esta dinámica el terapeuta realizará inclinaciones hacia adelante y hacia atrás y lateralizaciones con su tronco hacia la derecha y hacia la izquierda para que el cuerpo del paciente se mueva de forma fluida.
Al liberar la cabeza el terapeuta colocará su brazo izquierdo por debajo de su cabeza del paciente para ofrecer una suave protección y trayendo el oído hacia el pecho dará continuidad a los movimientos ondulantes.
Con la mano libre del terapeuta apoyada en el hombro que está libre también, en este caso es la mano derecha del terapeuta apoyada en el hombro derecho del paciente, para empujar el hombro derecho del paciente con la mano derecha del terapeuta y jalar la cabeza del paciente hacia el pecho del terapeuta con el brazo izquierdo del terapeuta.
Con la mano derecha del terapeuta que se encuentra en su hombro derecho realizará suaves digitopresiones y con la mano izquierda del terapeuta protegerá la articulación del hombro para realizar movimientos circulares con esa articulación (extremar el cuidado del sostén de la cabeza).
Soltando la articulación del hombro, el terapeuta utilizará su mano derecha para tomar la mano derecha del paciente y generará una gran elongación elevando todo ese brazo por encima de la cabeza del paciente.
En esta dinámica el terapeuta hará una rotación de su cuerpo de 180 grados y con marcha de Aichi, realizará giros hacia atrás para elongar toda esa lateralidad. Puede realizar esta dinámica. 3 veces.
Cuando el cuerpo queda frente al terapeuta, el brazo derecho del terapeuta entra por la axila derecha del paciente, para tomar el brazo izquierdo del paciente con la mano derecha.
Acomodará su brazo izquierdo de forma que la cabeza quede apoyada y protegida en él y la mano izquierda (del terapeuta) quedará apoyada en el hombro izquierdo (del paciente), para realizar deslizamientos suaves y ondulantes hacia adelante y hacia atrás.
Rotación de hombro izquierdo.
Con las dos manos el terapeuta protegerá el hombro izquierdo y al son de la respiración del paciente realizará suaves rotaciones para continuar con la relajación y liberación de columna.
Este movimiento es por debajo del tronco, para realizar una suave lateralización del paciente que genere que la espalda quede frente al terapeuta.
El brazo derecho del terapeuta empuja el tronco del paciente hacia adelante.
La mano izquierda del terapeuta atrae el cuerpo del paciente hacia atrás.
Movimiento de onda y liberación de tronco
En esta seguridad, que el terapeuta otorga al paciente, este mismo hará movimientos más pronunciados y ondulantes rumbo a la cabeza del paciente y luego a los pies para disociar aún más el tronco y la columna, para elongar aún más la columna con el brazo que se encuentra por debajo de su tronco, como si quisiera cargar el cuerpo empujará en dirección a la columna que permita que se genere en ese son una suave tracción proporcionando un sostén firme de la cabeza para que no éste no resbale debido a la tracción del tronco.
Siempre estar observando las facies para detectar alguna incomodidad.
Estiramiento de laterales, tracción de cuello, tronco y columna.
El terapeuta soltará el brazo izquierdo del paciente y por abajo del tronco pasará su mano derecha para sostener la nuca del paciente.
El brazo izquierdo del terapeuta se liberará del sostén de la cabeza.
En el momento en el cuerpo del paciente queda enfrente del terapeuta este soltará la mano derecha del paciente de forma que el terapeuta quede entre ese brazo y el tronco, se pasa el brazo izquierdo por debajo de la cabeza del paciente acomodando la nuca en el codo, quedando el brazo derecho para proteger el tronco.
En esta seguridad, que el terapeuta otorga al paciente, este mismo hará movimientos más pronunciados y ondulantes rumbo a la cabeza del paciente y luego a los pies para disociar aún más el tronco y la columna, para elongar aún más la columna con el brazo que se encuentra por debajo de su tronco, como si quisiera cargar el cuerpo empujará en dirección a la columna que permita que se genere en ese son una suave tracción proporcionando un sostén firme de la cabeza para que no éste no resbale debido a la tracción del tronco.
Siempre estar observando las facies para detectar alguna incomodidad.
Liberación de pelvis.
Al llegar a la pelvis con el brazo derecho el terapeuta cargará la pelvis para liberar sacro y coxis y que éste descanse preparando la pelvis para el siguiente paso.
Cuando el terapeuta gira en dirección a la cabeza, sacará el brazo derecho de la cadera para quitar el tubo flotador de las piernas y rápidamente colocará su brazo para sostener la pierna derecha, esta maniobra se realiza cuando el terapeuta gira hacia las piernas.
Cuando el terapeuta gira hacia la cabeza con una firme tracción y soporte con ese brazo elevará la cabeza apoyándose del codo en el cuello generando una firme presión para elevar realizando tracción.
En ese mismo movimiento la mano derecha traerá la rodilla al pecho para estirar y liberar pelvis derecha y cabezas de femur, cuando el terapeuta gira en dirección a las piernas con la mano derecha estirará la pierna derecha y permitirá que la cabeza se acueste, puede realizar este movimiento 3 veces.
Liberar cadera, estirar columna
Cuando el terapeuta rota hacia los pies del paciente, este suelta la pierna derecha para sostener la pierna izquierda y cuando este rota hacia la cabeza acercará la rodilla izquierda hacia su pecho para liberar pelvis y cadera izquierda y cuando vuelve a rotar en dirección a las piernas el terapeuta volverá a acostar al paciente haciendo un mayor estiramiento, llegando a hacer tracción.
Esta maniobra la puede realizar tomando las dos piernas cuando el terapeuta rota en dirección a las piernas y acerca las rodillas al pecho levantando la cabeza cuando el terapeuta rota hacia la cabeza del paciente.
Cuando el terapeuta rota hacia los pies para estirar al paciente en flotación este permitirá que la cabeza se deslice del soporte del codo a la mano para que cuando el terapeuta rote hacia el lado izquierdo del terapeuta colocará la cabeza del paciente en su hombro derecho y con la mano que se encuentra en las dos rodillas traerá las 2 rodillas hacia el pecho.
En esta postura continuará haciendo rotaciones para estirar un poco más o para expandir un poco más, colocará la rodilla en el sacro para empujar hacia los pies y elevar.
Disociar tronco y cadera
Al mismo son soltara una pierna y luego la otra para pasar los dos brazos por las axilas del paciente y tomar la cabeza y en esa postura hará rotaciones de su tronco hacia la derecha y hacia la izquierda para aprovechar el peso de la cadera y piernas en esta disociación de tronco.
Registro de la respiración para finalizar
Acostará al paciente para volver a colocar el tubo flotador en sus piernas y de esta forma volver a la postura inicial del registro de la respiración, para de aquí terminar la sesión o continuar con otro tipo de maniobras que se pueden aplicar en el agua como es la osteopatía, cráneo-sacro o drenaje linfático, shiatsu y otros más.
Ingreso al cubo terapéutico de una persona con movilidad limitada.
En el caso de una persona que camina pero que viene en silla de ruedas, la silla de ruedas se colocará paralela al borde bien pegada con los frenos colocados y se sentará al paciente sobre el borde del tanque, con las mismas maniobras que se utilizan para pasar al paciente de la silla de ruedas a la cama, una vez que está sentado en el borde se solicitará apoyo externo que cuide la espalda y nos ayude a subir las piernas al borde para que el terapeuta tome las piernas y las ingrese al tanque al mismo tiempo que se extrema el cuidado en la rotación sobre el mismo eje del paciente en el borde. En esta postura el terapeuta ofrecerá el apoyo necesario para ingresar al paciente que si camina por las escaleras hasta colocarlo en postura de flotación poniendo su cabeza en el hueco del codo de su brazo y el brazo que queda libre colocará el tubo flotador en las piernas para iniciar
la rutina de su terapia.
Ingreso al cubo terapéutico de una persona dependiente en silla de ruedas.
En el caso de que el paciente venga en silla de ruedas pero no camine, o no se apoye en sus piernas, se realizarán las mismas maniobras hasta que quede con los pies dentro del agua, en este momento el terapeuta ofrecerá su apoyo tomando al paciente de la cadera o de las axilas para aprovechar el peso de su cuerpo indicando al paciente que se impulse hacia el agua hasta colocarlo en postura de flotación (ingresar en el área más segura para este tipo de ingreso, alejado de las escaleras por ejemplo).
Ingreso al cubo terapéutico de una persona independiente.
En el caso de que el paciente camine con apoyo de andadera o de manera normal, ingresará sentándose en el borde, el terapeuta dará las indicaciones para que el paciente suba sus piernas sobre la barda, cuidando la espalda del paciente todo el tiempo y le apoyará para el ingreso por los escalones.
Ingreso al cubo terapéutico de una persona con discapacidad.
En el caso de que el paciente sea dependiente, se pone con mucho cuidado sobre el borde del tanque terapéutico, el terapeuta estará alerta para recibir lo más rápido posible al paciente sosteniéndolo del cuello y nuca y de las piernas a la altura de las rodillas, y utilizando el peso de su cuerpo para ingresar hacia el agua al paciente sin perder el equilibrio, inmediatamente acomodar al paciente en postura de flotación para iniciar su rutina.
En el caso de que el paciente sea muy grande el terapeuta meterá su brazo completo porentre el cuello, cabeza y hombros y la mano que queda libre la utilizará para tomar el brazo que se encuentra por la parte externa del tanque terapéutico y pedirá al apoyo externo que en un movimiento sincronizado de equipo al mismo tiempo que el terapeuta jala los demás descienden las piernas al espejo de agua, con mucho cuidado.
Formas de salida del tanque terapeútico
Si es un paciente que camina, el terapeuta lo va a acompañar caminando hasta los escalones, lo apoyará hasta sentarse en el borde del tanque para pasar una pierna y luego la otra, por encima del borde a la parte externa del tanque terapéutico, pedirá apoyo externo para cuidar el tronco y espalda del paciente a la hora de hacer la rotación sobre su eje.
Salida a la silla
El terapeuta sostendrá al paciente recargado en la pared y apoyando de las axilas y con ayuda externa lo tomaran de las manos o antebrazos, en equipo con el terapeuta que realizara tres elevaciones para que con el impulso del agua el paciente quede sentado en el borde, se acercara la silla de frente al tanque para que el apoyo externo jale al paciente en deslizamiento hacia la silla y el terapeuta empuje desde las piernas ( nadie va a soltar al paciente hasta que este quede bien sentado en la silla).
Salida con apoyo de andadera
Una vez que pasaron los pies al lado externo del tanque terapéutico, el terapeuta apoyará y cuidará al paciente mientras este se endereza para tomar con seguridad su andadera. Siempre se debe solicitar apoyo externo en estos casos.
Salida a la camilla si es una persona muy grande
Se solicitará el apoyo externo de varias personas, el terapeuta colocara al paciente en flotación paralelo al borde del tanque, y cuando el paciente obtenga el sostén de cabeza y piernas el terapeuta apoyándose en el tronco generara tres maniobras de elevación para que el agua otorgue el impulso y en equipo el paciente quedara sobre el borde para pasará a la camilla con las maniobras de cama a camilla.
En el caso de que el paciente sea pequeño
El apoyo externo, recibirá al paciente en brazos para colocar en camilla de cambio.
Al salir el bebé será entregado a los brazos de mamá o papá, sosteniéndolo de manera que estimule y permita la madurez del mismo acorde a su desarrollo neuromotor, fortaleciendo tranco y sostén de la cabeza, por ejemplo lo va a entregar de espalda a mamá o papá sosteniéndolo del tronco y axilas, si él bebe no sostiene la cabeza lo entregara abrazado como un bebé recién nacido, o también colocando su brazo por detrás de la espalda sostendrá la cabeza de la nuca hasta que esté en brazos seguros, acordémonos que la salida también generar estimulo.
Salida persona independiente.
El terapeuta deberá extremar cuidado que el paciente suba por los escalones, se siente con seguridad en el borde del tanque, para pasar una pierna y luego la otra, por encima del borde a la parte externa del tanque terapéutico, informara que este no debe subir saltar o montar el borde del tanque con el objetivo de evitar accidentes por resbalar o caer.
Control del cuerpo dentro del agua para aplicar la terapia acuática
1. Simulando sostener al paciente desde la pared nos inclinamos hacia atrás, para ingresarlo al tanque terapéutico,
2. En postura sentada la pierna izquierda va adelante la derecha de trás, con los hombros y cadera en línea.
3. Trae la pierna derecha a un lado de la izquierda.
4. Abre el compás de las piernas hacia la izquierda.
5. Para hacer una rotación de 90 grados.
6. Aquí quedan la pierna derecha atrás y la izquierda adelante
7. Se inclina hacia adelante y hacia atrás.
8. Hace una rotación de 180 grados hacia la derecha.
9. Para inclinarse hacia adelante y atrás puede jugar con sus manos.
10. Cuando se inclina hacia atrás cierra el compás de los brazos para simular que toma la cabeza del paciente con sus manos,
11. Mientras va dando paso hacia atrás con movimientos suaves ondulantes.
12. Puede jugar con su tronco haciendo rotaciones derecha e izquierda, para mantener el equilibrio
13. Puede empujar el agua con las manos, para generar fortalecimiento de las mismas.
14. Ya que, aunque el terapeuta, no carga al paciente, si hace esfuerzo mientras aplica las maniobras y deslizamientos
Control del cuerpo dentro del agua para aplicar la terapia.
1. Para, mantener el equilibrio y control del cuerpo dentro del elemento agua mientras se aplica la terapia al paciente.
2. Simulando, que el cuenco es un paciente, te explico rápidamente cómo moverte con el paciente en flotación durante la sesión de terapia acuática.
3. Si, durante la mayor parte de la sesión mantienes tus hombros dentro del agua, podrás apreciar que quien carga al paciente es el agua y tu deslizas, empujas y jalas al paciente.
4. Al elevarte y sumergirte al ritmo de la respiración mientras soportas al paciente, ya está enviando información al subconsciente, del registro de la relajación y respiración.
5. Realizando suaves movimientos de inclinación hacia al frente y lateral darás la sensación del suave mecimiento de flotar sobre las olas, (en este caso estamos utilizando el cuenco)
6. El terapeuta rotara su propio tronco hacia la izquierda, para quedar con la pierna derecha hacia atrás y con la pierna izquierda adelante, para inclinarse hacia adelante y hacia atrás.
7. El terapeuta rotara su propio cuerpo hacia la derecha, hasta quedar nuevamente con la pierna derecha delante y la izquierda atrás, para volver a inclinarse hacia adelante y hacia atrás.
8. Al inclinarse hacia adelante recorre la pierna izquierda de atrás, al lado de la pierna derecha.
9. Lleva la pierna derecha hacia atrás, para rotar su propio cuerpo a la derecha hasta a quedar en el centro.
10. De aquí se girará hacia la izquierda y hacia la derecha ofreciendo deslizamientos al paciente.
11. Al girarse a la derecha se inclinará hacia adelante y atrás para mecer.
12. Nuevamente llevará la pierna izquierda junto a la derecha y la derecha se irá hacia atrás para continuar rotando, manteniendo el compás abierto.
13. Llevará la pierna derecha atrás para hacer una rotación prolongada a la derecha.
14. Se inclina a adelante y al regresar traerá la pierna derecha atrás, para que la pierna izquierda quede adelante y la derecha atrás.
15. Al inclinarse adelante, vuelve a llevar la pierna derecha hasta adelante, para rotar su tronco a la izquierda hasta 180 grados.
16. Para, quedar con la pierna izquierda adelante y la derecha atrás.
17. La pierna derecha se junta con la izquierda y esta va para atrás.
18. Girar su propio tronco a la izquierda hasta quedar 180 grados
19. La pierna derecha junto a la izquierda y esta va para atrás para girar a la izquierda quedando en el centro.
Como informar y explicar al paciente lo que se le va a realizar ya estado dentro del tanque terapéutico
1) En el caso de un paciente con silla de ruedas o camilla, con una mano sosteniendo cuello y nuca y la otra sosteniendo un tubo flotador deslizará al paciente en dirección a su cabeza (hacia atrás para que se levanten las piernas) en posición de flotación, de forma que las piernas se encuentren lo más cerca de la mano que sostiene el tubo y colocarlo bajo las rodillas, ya liberando este soporte se acercará la cabeza del paciente hacia usted, manteniendo los oídos fuera del agua para explicarle que se le van a realizar movimientos suaves ondulantes al son de la respiración, suaves torsiones y elongaciones que podrá disfrutar y si en algún momento percibe alguna molestia nos haga el favor de comunicarlo.
2) A partir de ese momento será necesario centrarse en su respiración y para que esto sea más fácil, puede visualizar que inhala una luz de color blanco y que exhala una luz de color rosa, mientras puede liberar su cuerpo para permitir los movimientos con facilidad.
3) Se le explicará que no tiene nada que temer, ya que todo el tiempo su cara estará fuera del agua y se utilizará el agua cálida como si fuera una cobija para mantener la temperatura y la relajación.
4) El terapeuta podrá apreciar si hay alguna molestia cuando se sumergen los oídos para ofrecer unos protectores especiales de oídos.
5) En el caso de que el paciente camine se le podrá invitar a que camine por el contorno interno del cubo terapéutico para que realice una conexión armónica con el agua, ofreciéndole unos momentos consigo mismo.
6) Una vez que nos platica que es lo que le sucede, cuáles son sus molestias, si le proporcionaron un diagnóstico y/o sugerencias de tratamiento, terminemos de escuchar atentamente.
Le pedimos de favor, enjuagarse para ingresar al cubo, o si prefiere venir recién bañado (o bañada) de su casa, cabello lavado, sin gel, silicas, cremas o desodorantes, es necesario traje de baño, liga para su cabello si lo tiene largo, sandalias, toalla y prenda abrigadora para la salida.
Estos aplican tanto al terapeuta como al paciente o cliente.
Servicios que puedes proporcionar con la terapia acuática
Terapia acuática de relajación
Terapia acuática a personas en estado crítico y/o comatoso
Terapia acuática prenatal
Terapia neonatal
Terapia acuática a adultos mayores y discapacidad
Terapia en pareja, familia o grupos específicos.
Terapia a adolescentes, previniendo el bullying, depresión e intención suicidas, puede ser en terapia individual o grupo.
Terapia de rehabilitación, traumatismo, lesiones, síndromes, trastornos.
Adultos mayores que también pueden ser personal o grupo.
Al utilizar técnicas específicas para el beneficio físico, psicológico y neurológico, con un enfoque holístico, permite obtener mayormente experiencias agradables con resultados muy positivos, ya que el agua por si sola es un elemento que proporciona calma, analgesia y da placer, por lo que, las experiencias son muy emotivas y con una amplia combinación de servicios posibles a ofrecer al ser humano en sus diferentes etapas con testimonios de pacientes que han recibido la terapia acuática de forma exitosa en las instalaciones del Instituto ENA.
La técnica de ENA (Estimulación Neuromotora Acuática) es un proceso de estimulación desarrollado para obtener un grado profundo de relajación y placer, con base en la caricia suave y cálida del agua, el cual beneficia las áreas física, psicológica y neurológica del paciente. La técnica ENA realiza movimientos pausados basados en la naturaleza de la estructura corporal que se administran en flotación, en sincronía con la respiración, con un sentido holístico que recrea la sensación de volar. Se le considera un método integral ya que trabaja las diferentes esferas para el ser independiente.
La técnica ENA facilita la rehabilitación mientras se aplica ya que asegura el placer de la relajación. La relajación provoca una reducción del umbral del dolor al bloquearse las fibras sensitivas dolorosas debido a la presión acuática.
La aplicación es mediante una sutil práctica guiada que permite al ser humano transmutarse en un ser acuático con un sentido holístico. Debido a esta última característica es capaz de conectarse consigo mismo, con el agua, creando un entorno de amor, paz y felicidad. Es decir, despierta y libera las emociones, que impiden integrase y evolucionar como persona.
Las terapias se aplican a los pacientes con diferentes diagnósticos como son: físicos; lesiones estructurales, fracturas, desgarres, esguinces, deformaciones, amputaciones, psicológicos shock, traumas, post traumas, trastornos neurológicos y neuromotores; lesiones cerebrales, hipoxias, síndromes. La terapia está indicada en pacientes desde la edad neonatal de 9 días hasta los 90 años.