
Desde siempre, un elemento sustancial para el buen orden de las organizaciones, tanto públicas como privadas, conforme crecen y se tornan más complejas, es el establecimiento de un sistema de control interno. Este sistema de control interno sirve para estructurar funciones y procesos de manera funcional, prevenir la ocurrencia de fraudes y garantizar el debido reporte financiero.
Con el transcurso del tiempo y la ocurrencia de diversos incidentes que derivaron en quiebras y escándalos corporativos, el marco original de control interno que era una recopilación casuística y no documentada de mejores prácticas, entró en crisis.
Fue así que, en 1992 se estableció el marco COSO (siglas de Committee of Sponsoring Organizations) , promulgado por el esfuerzo conjunto de cinco prominentes organizaciones:
AAA – American Association of Accountants, Asociación Estadounidense de Contadores
AICPA – American Institute of Certified Public Accountants, Instituto Estadounidenses de Contadores Públicos Certificados
IMA – Institute of Managerial Accountants, Instituto de Auditores Gerenciales
FEI – Financial Executives Institute, Instituto de Ejecutivos Financieros
IIA – Institute of Internal Auditors, Instituto de Auditores Internos
Con el transcurso del tempo, este modelo mostró virtudes y limitaciones, dando lugar a la ulterior formulación de otros marcos alternativos que analizaremos en este curso:
· CoCo – Comitee of Canadian Organizations, Comité de Organizaciones Canadienses, en 1992
· COSO – ERM en 2004 ERM son siglas de Enterprise Risk Management. Administración de los Riesgos Empresariales
· En 2013 y 2017 se emitieron dos marcos de control interno BASADOS EN PRINCIPIOS, que son los actualmente prevalentes y cuya implementación detallada será el objeto de la última parte de este tan interesante como instructivo curso