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Cómo enseñar a leer a un niño en pocas semanas
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Cómo enseñar a leer a un niño en pocas semanas

Todo listo paso a paso para enseñar a leer en tu hogar, incluido el material.
Last updated 11/2020
Spanish

What you'll learn

  • A enseñar a leer a un niño pequeño ( de 4 a 6 años) en algunas semanas de forma adecuada, sencilla y divertida con el Sistema LED
  • A establecer un vínculo temprano positivo de los niños y niñas con la lectura desde su hogar
  • A promover buenos y expertos lectores a temprana edad
  • Contarás con todo el material didáctico necesario para utilizar con éxito sin necesidad de elaborarlo
  • Te brindo un secuencia paso a paso para aplicar desde cero en forma sencilla

Course content

8 sections41 lectures2h 39m total length
  • Presentación1:35

    Sistema LED (Leer es Divertido)


    Enseñar a leer siempre ha sido una preocupación de padres y educadores a través de todos los tiempos, dada la indiscutible importancia que tiene desarrollar una buena competencia lectora en nuestra cultura y más que nunca en el mundo de hoy. Aquel que no maneja eficaz y tempranamente la lectura, corre peligro de quedar relegado en un mundo donde reina la palabra escrita, máxime en época de información digitalizada.


    Esta inquietud no es exclusiva de los adultos sino también de los niños que suelen sentir la necesidad de aprender a leer, con la consiguiente ansiedad y temores que se transmiten y pueden obstaculizar su proceso de aprendizaje. Por lo tanto lo primero que cabe decir es que el aprendizaje de la lectura debe ser un proceso natural, lúdico y agradable para los más pequeños.


    Es por eso que nos hemos planteado, como padres y maestros, acercar a quien le interese un método que puede ser aplicado por cualquier adulto (docente o no) que desee enseñar a leer a un niño de un modo sencillo, ameno y que por sobre todo no signifique un futuro obstáculo en su desarrollo de la competencia lectora. Miedo que muchos enfrentan al intentar hacerlo.


    Todos queremos que nuestros niños aprendan a leer. Pero pocos sabemos cómo ayudarlos, esperando que algo ocurra en la escuela para que comiencen a leer. Por eso nos permitimos a través de este material brindarles un modo (que no es el único ni el más infalible) que consideramos muy práctico, sencillo y adecuado para enseñar a sus propios hijos o alumnos a aprender a leer en estos tiempos que corren.


    No descartamos las otras metodologías que desde hace mucho tiempo se vienen practicando y que nosotros mismos hemos aplicado como maestros. Sin embargo este método lo hace más fácil y para nada entorpece lo que en la escuela se les vaya a enseñar. Su principales características son:


    • Aplicación personalizada: requiere de un trabajo individualizado más allá de que puede ser aplicado a un grupo.

    • Asociación sílaba e imagen: que alude a su sonido.

    • Interacción lúdica: de sílabas para su memorización.


  • Consideraciones iniciales importantes7:30

    Consideraciones iniciales (lectura opcional)

    Antes de comenzar con el curso es bueno definir varios conceptos claves así como contestar algunas posibles interrogantes:


    ¿Leer es lo mismo que escribir?

    La lectura es un proceso independiente de la escritura, si bien son consecutivos. Para leer no se necesitan algunas habilidades que sí se requieren a la hora de escribir y que son aquellas que implican un desarrollo psicomotriz, como: la capacidad para tomar el lápiz y realizar determinados trazos (desarrollo de la motricidad fina), coordinación visual y manual a la hora de replicar una grafía (letra o signo) sobre el papel, etc.

    En cambio, la lectura no requiere nada de eso, solo requiere una capacidad de concentración, memorización y deseo de aprender que no ocurren necesariamente a una edad determinada. Es por eso que un niño puede aprender a leer a cualquier edad si ya logró estas habilidades, siempre que se sienta motivado.

    El vínculo que un niño construya con las letras estará fuertemente ligado al modo en que se le enseñe a leer, si este comprende una acción incomprensible y poco entretenida, producirá frustración y malestar teniendo como consecuencia una mala relación con la lectura que es seguramente lo que ningún adulto espera para sus hijos.

    En cambio, si un niño aprende a leer con naturalidad y felicidad la lectura jamás significará un hecho tedioso ni difícil de sobrellevar.

    Leer no es lo mismo que escribir, si bien son procesos que se relacionan estrechamente. Por lo tanto en este curso no se propone ninguna actividad de escritura sino todas de lectura, porque la escritura puede ser enseñada con posterioridad a la lectura.


    ¿Hay una edad para aprender a leer?

    La realidad señala que todo niño que se sienta ávido de aprender puede hacerlo. Su avidez y motivación es la cualidad que mejor señala que está listo para aprender a leer, porque significa que comprende la necesidad del lenguaje escrito y su sentido.


    ¿Es bueno que la familia enseñe a sus niños a leer? ¿O es mejor esperar a que le enseñe un profesional de la educación?

    Sí. Es bueno que le enseñe su familia primero. Depositar la labor de la enseñanza de la lectura solo en la escuela es un grave error. El primer educador por naturaleza de un niño es y será siempre su madre y por extensión su familia. Es allí, en el hogar, donde aprenderá las competencias más importantes de su vida.


    ¿Cómo saber si un niño está listo para comenzar a enseñarle con este método?

    Existen algunos saberes que se espera que los niños hayan desarrollado antes de comenzar a aplicar cualquier método de enseñanza de la lectura. De éstos depende en gran manera el éxito de su aprendizaje y no deberían omitirse, aunque este hecho no es excluyente.

    Saberes básicos:

    • Haber adquirido un repertorio oral básico que le permita comunicarse, independientemente de alguna dificultad de pronunciación.

    • Distinguir entre garabatos y letras; y a su vez entre letras y números.

    • Saber sostener un libro y pasar sus hojas de izquierda a derecha comenzando por el inicio.

    • Mirar las páginas de izquierda a derecha, siguiendo el orden de los enunciados.

    • Diferenciar funciones del lenguaje escrito según su portador. Es decir, diferenciar un texto narrativo porque está en un libro de cuentos de un texto instructivo porque está en una caja de un juego.


    ¿Quiénes pueden aplicar este método?

    Todo adulto o joven alfabetizado que desee enseñar a un niño a leer rápida y entretenidamente, ya sea padre, madre, hermano, maestro o educador, que sea paciente, constante y quiera al niño.

    Jamás debe ser aplicado de manera forzosa. Es preciso hallar el momento en que el niño esté descansado y bien alimentado. Forzar las cosas acabaría frustrando la meta central de generar buenas experiencias con la lectura a cualquier edad. Si comienza con este método y nota resistencia por parte del niño abandónelo e inténtelo más adelante. Esto se aplica a cualquier metodología.


    ¿Si le enseño a mi hijo a leer antes de que asista a la escuela se aburrirá y terminará rechazando las letras?

    No, definitivamente no. Siempre que el vínculo con la lectura sea construido de manera positiva en el hogar jamás sentirá aburrimiento o desagrado por leer. Sería como dejar de querer caminar una vez que ya aprendió la libertad que esa actividad le promueve.

    Por otro lado, actualmente las escuelas, por lo general, avanzan con aquellos niños que ya saben leer o que aprenden rápido. Por el camino quedan los que no logran avanzar en el proceso de adquisición de la lectura, hecho que afecta gran parte de su escolaridad.


    ¿Cómo promover el gusto o el hábito de la buena lectura en un niño?

    Fundamentalmente demostrando interés personal por la lectura. Leyéndole cuentos y narraciones con valores acordes a los que la familia comparte. Cargando de emoción la lectura, acompañada de gestos, ilustraciones y diferentes entonaciones de voz. Reiterando la lectura tantas veces como el niño lo solicite y dejando que anticipe los acontecimientos que luego validará con la posterior lectura del adulto.

    Alentándolo a reconocer palabras en objetos comunes que le agradan: bebidas, golosinas, lugares, juguetes, entre otros, es muy importante.  Celebrar sus intentos aunque sean desacertados es también significativo.

    Permitiéndole que tome contacto, a temprana edad, con todo tipo de materiales impresos, ya sean libros ilustrados para niños pequeños como revistas, catálogos, cajas de distintos artículos, etc. Siempre y cuando las imágenes y contenidos no afecten la sensibilidad y seguridad de los niños.


    ¿El lenguaje escrito es la transcripción del lenguaje oral?

    No. La lengua escrita es un sistema codificado de signos gráficos con reglas propias que busca comunicar y preservar a través del tiempo: ideas, acciones, conceptos y sentimientos. Intenta entonces representar gráficamente los sonidos (fonemas), entonaciones, pausas y locuciones que se realizan en el lenguaje oral, pero que también ha construido una especie de lógica interna que sólo existe cuando se trata de comunicación por escrito. Por lo tanto no se puede afirmar que la lengua escrita sea una transcripción del lenguaje oral. Viejo y sabido es que las palabras nunca podrán expresar todo lo que los seres humanos experimentamos y sentimos. Del mismo modo tampoco la escritura podrá registrar todo aquello que logramos poner en palabras, al menos del mismo modo y con el sentido que le damos al hablar.


    ¿Leer y decodificar es lo mismo?

    No. Pero no se puede lograr una buena lectura sin alcanzar una buena decodificación. De acuerdo a la experiencia como padres y maestros, es preciso procurar una buena decodificación para leer.

    Leer es un proceso que permite no solo reproducir oral o mentalmente el sonido codificado en textos escritos sino comprender el significado explícito e implícito de lo que se lee.

    Vale aclarar que, así como el proceso de aprender a leer no comienza con la aplicación de este método, tampoco termina con ella. Este método pretende formalizar ese proceso desde el hogar brindándoles a los niños una buena base para continuar desarrollando la habilidad de lectura a lo largo de toda su vida académica.

    Esta propuesta de enseñanza temprana de la lectura se apoya en dos aspectos fundamentales:

    1. Generar un vínculo positivo con la lectura.

    2. Promover una buena decodificación de la lengua escrita.


    ¿En qué se basa este método?

    En experiencias profesionales y familiares así como en distintos métodos (tradicionales y no tradicionales) que han sido puestos a prueba. 

    Este curso no expone un método nuevo. Por el contrario se basa en aportes de los métodos global, fonético y analítico sintético, adecuándolos a la realidad de los niños de esta época y en especial a sus tiempos de aprendizaje, que no son los mismos que los de los niños de hace tres décadas. También se ha partido de la propuesta denominada “Método de los 20 días” de la maestra Nubia Ramírez  (México), pero modificando y adecuando varios aspectos del mismo que se consideraron fundamentales para lograr los mejores resultados.

    Otra diferencia es que en todo momento se ha procurado cuidar de la ortografía, algo que no ocurre con el método planteado originariamente por la maestra Nubia Ramírez. La corrección ortográfica desde el inicio de la enseñanza de la lectura es muy imprtante porque, su falta de abordaje, afectará posteriormente el aprendizaje de la escritura. Darle importancia a la fonética no puede ir en desmedro de la ortografía porque fijar mal la lectura de una palabra en la memoria visual es perjudicial para proseguir correctamente con el proceso de la escritura.

    Leonardo Gómez Torrego, miembro del consejo asesor de FUNDEU (Fundación del Español Urgente) declara: “la memoria visual es muy fuerte en el aprendizaje de la ortografía; si todo el tiempo están memorizando textos mal escritos están interiorizando fórmulas que les va a costar no asumir”.


  • Modalidad de trabajo1:04

    El sistema LED (Leer Es Divertido) de enseñanza de la lectura está organizado en una secuencia de trabajo que se distribuye en semanas. Cada una de ellas aborda un objetivo y una serie de actividades para alcanzarlo.

    Las semanas que conforman la secuencia se componen de cinco días de actividad y dos de descanso, que pueden tornarse en seis días activos y uno de descanso, según el interés o entusiasmo que demuestre el niño/a.

Requirements

  • Solo mucho entusiasmo por enseñar además de amor por tus pequeños
  • Saber leer, gusto por la lectura y amor por los niños
  • Gusto por la enseñanza de niños

Description

Con este curso podrás aprender de manera sencilla y adecuada cómo enseñar a leer a un niño o niña pequeño. Contarás con todo el material didáctico necesario pronto para descargar y utilizar en casa, sin pagos extras. No hace falta ser un erudito para hacerlo; lo que necesitas es determinación, entusiasmo y algunas herramientas didácticas que me propongo compartir contigo. El éxito de un futuro lector competente está en tus manos. ¡Adelante tú puedes crear un vínculo positivo entre el niño y la lectura!

Who this course is for:

  • Madres, padres y familias preocupadas por la educación de sus hijos u otros niños pequeños
  • Educadores de primera infancia
  • Personas interesadas en proyectos Homeschooling