
Sistema LED (Leer es Divertido)
Enseñar a leer siempre ha sido una preocupación de padres y educadores a través de todos los tiempos, dada la indiscutible importancia que tiene desarrollar una buena competencia lectora en nuestra cultura y más que nunca en el mundo de hoy. Aquel que no maneja eficaz y tempranamente la lectura, corre peligro de quedar relegado en un mundo donde reina la palabra escrita, máxime en época de información digitalizada.
Esta inquietud no es exclusiva de los adultos sino también de los niños que suelen sentir la necesidad de aprender a leer, con la consiguiente ansiedad y temores que se transmiten y pueden obstaculizar su proceso de aprendizaje. Por lo tanto lo primero que cabe decir es que el aprendizaje de la lectura debe ser un proceso natural, lúdico y agradable para los más pequeños.
Es por eso que nos hemos planteado, como padres y maestros, acercar a quien le interese un método que puede ser aplicado por cualquier adulto (docente o no) que desee enseñar a leer a un niño de un modo sencillo, ameno y que por sobre todo no signifique un futuro obstáculo en su desarrollo de la competencia lectora. Miedo que muchos enfrentan al intentar hacerlo.
Todos queremos que nuestros niños aprendan a leer. Pero pocos sabemos cómo ayudarlos, esperando que algo ocurra en la escuela para que comiencen a leer. Por eso nos permitimos a través de este material brindarles un modo (que no es el único ni el más infalible) que consideramos muy práctico, sencillo y adecuado para enseñar a sus propios hijos o alumnos a aprender a leer en estos tiempos que corren.
No descartamos las otras metodologías que desde hace mucho tiempo se vienen practicando y que nosotros mismos hemos aplicado como maestros. Sin embargo este método lo hace más fácil y para nada entorpece lo que en la escuela se les vaya a enseñar. Su principales características son:
Aplicación personalizada: requiere de un trabajo individualizado más allá de que puede ser aplicado a un grupo.
Asociación sílaba e imagen: que alude a su sonido.
Interacción lúdica: de sílabas para su memorización.
Consideraciones iniciales (lectura opcional)
Antes de comenzar con el curso es bueno definir varios conceptos claves así como contestar algunas posibles interrogantes:
¿Leer es lo mismo que escribir?
La lectura es un proceso independiente de la escritura, si bien son consecutivos. Para leer no se necesitan algunas habilidades que sí se requieren a la hora de escribir y que son aquellas que implican un desarrollo psicomotriz, como: la capacidad para tomar el lápiz y realizar determinados trazos (desarrollo de la motricidad fina), coordinación visual y manual a la hora de replicar una grafía (letra o signo) sobre el papel, etc.
En cambio, la lectura no requiere nada de eso, solo requiere una capacidad de concentración, memorización y deseo de aprender que no ocurren necesariamente a una edad determinada. Es por eso que un niño puede aprender a leer a cualquier edad si ya logró estas habilidades, siempre que se sienta motivado.
El vínculo que un niño construya con las letras estará fuertemente ligado al modo en que se le enseñe a leer, si este comprende una acción incomprensible y poco entretenida, producirá frustración y malestar teniendo como consecuencia una mala relación con la lectura que es seguramente lo que ningún adulto espera para sus hijos.
En cambio, si un niño aprende a leer con naturalidad y felicidad la lectura jamás significará un hecho tedioso ni difícil de sobrellevar.
Leer no es lo mismo que escribir, si bien son procesos que se relacionan estrechamente. Por lo tanto en este curso no se propone ninguna actividad de escritura sino todas de lectura, porque la escritura puede ser enseñada con posterioridad a la lectura.
¿Hay una edad para aprender a leer?
La realidad señala que todo niño que se sienta ávido de aprender puede hacerlo. Su avidez y motivación es la cualidad que mejor señala que está listo para aprender a leer, porque significa que comprende la necesidad del lenguaje escrito y su sentido.
¿Es bueno que la familia enseñe a sus niños a leer? ¿O es mejor esperar a que le enseñe un profesional de la educación?
Sí. Es bueno que le enseñe su familia primero. Depositar la labor de la enseñanza de la lectura solo en la escuela es un grave error. El primer educador por naturaleza de un niño es y será siempre su madre y por extensión su familia. Es allí, en el hogar, donde aprenderá las competencias más importantes de su vida.
¿Cómo saber si un niño está listo para comenzar a enseñarle con este método?
Existen algunos saberes que se espera que los niños hayan desarrollado antes de comenzar a aplicar cualquier método de enseñanza de la lectura. De éstos depende en gran manera el éxito de su aprendizaje y no deberían omitirse, aunque este hecho no es excluyente.
Saberes básicos:
Haber adquirido un repertorio oral básico que le permita comunicarse, independientemente de alguna dificultad de pronunciación.
Distinguir entre garabatos y letras; y a su vez entre letras y números.
Saber sostener un libro y pasar sus hojas de izquierda a derecha comenzando por el inicio.
Mirar las páginas de izquierda a derecha, siguiendo el orden de los enunciados.
Diferenciar funciones del lenguaje escrito según su portador. Es decir, diferenciar un texto narrativo porque está en un libro de cuentos de un texto instructivo porque está en una caja de un juego.
¿Quiénes pueden aplicar este método?
Todo adulto o joven alfabetizado que desee enseñar a un niño a leer rápida y entretenidamente, ya sea padre, madre, hermano, maestro o educador, que sea paciente, constante y quiera al niño.
Jamás debe ser aplicado de manera forzosa. Es preciso hallar el momento en que el niño esté descansado y bien alimentado. Forzar las cosas acabaría frustrando la meta central de generar buenas experiencias con la lectura a cualquier edad. Si comienza con este método y nota resistencia por parte del niño abandónelo e inténtelo más adelante. Esto se aplica a cualquier metodología.
¿Si le enseño a mi hijo a leer antes de que asista a la escuela se aburrirá y terminará rechazando las letras?
No, definitivamente no. Siempre que el vínculo con la lectura sea construido de manera positiva en el hogar jamás sentirá aburrimiento o desagrado por leer. Sería como dejar de querer caminar una vez que ya aprendió la libertad que esa actividad le promueve.
Por otro lado, actualmente las escuelas, por lo general, avanzan con aquellos niños que ya saben leer o que aprenden rápido. Por el camino quedan los que no logran avanzar en el proceso de adquisición de la lectura, hecho que afecta gran parte de su escolaridad.
¿Cómo promover el gusto o el hábito de la buena lectura en un niño?
Fundamentalmente demostrando interés personal por la lectura. Leyéndole cuentos y narraciones con valores acordes a los que la familia comparte. Cargando de emoción la lectura, acompañada de gestos, ilustraciones y diferentes entonaciones de voz. Reiterando la lectura tantas veces como el niño lo solicite y dejando que anticipe los acontecimientos que luego validará con la posterior lectura del adulto.
Alentándolo a reconocer palabras en objetos comunes que le agradan: bebidas, golosinas, lugares, juguetes, entre otros, es muy importante. Celebrar sus intentos aunque sean desacertados es también significativo.
Permitiéndole que tome contacto, a temprana edad, con todo tipo de materiales impresos, ya sean libros ilustrados para niños pequeños como revistas, catálogos, cajas de distintos artículos, etc. Siempre y cuando las imágenes y contenidos no afecten la sensibilidad y seguridad de los niños.
¿El lenguaje escrito es la transcripción del lenguaje oral?
No. La lengua escrita es un sistema codificado de signos gráficos con reglas propias que busca comunicar y preservar a través del tiempo: ideas, acciones, conceptos y sentimientos. Intenta entonces representar gráficamente los sonidos (fonemas), entonaciones, pausas y locuciones que se realizan en el lenguaje oral, pero que también ha construido una especie de lógica interna que sólo existe cuando se trata de comunicación por escrito. Por lo tanto no se puede afirmar que la lengua escrita sea una transcripción del lenguaje oral. Viejo y sabido es que las palabras nunca podrán expresar todo lo que los seres humanos experimentamos y sentimos. Del mismo modo tampoco la escritura podrá registrar todo aquello que logramos poner en palabras, al menos del mismo modo y con el sentido que le damos al hablar.
¿Leer y decodificar es lo mismo?
No. Pero no se puede lograr una buena lectura sin alcanzar una buena decodificación. De acuerdo a la experiencia como padres y maestros, es preciso procurar una buena decodificación para leer.
Leer es un proceso que permite no solo reproducir oral o mentalmente el sonido codificado en textos escritos sino comprender el significado explícito e implícito de lo que se lee.
Vale aclarar que, así como el proceso de aprender a leer no comienza con la aplicación de este método, tampoco termina con ella. Este método pretende formalizar ese proceso desde el hogar brindándoles a los niños una buena base para continuar desarrollando la habilidad de lectura a lo largo de toda su vida académica.
Esta propuesta de enseñanza temprana de la lectura se apoya en dos aspectos fundamentales:
Generar un vínculo positivo con la lectura.
Promover una buena decodificación de la lengua escrita.
¿En qué se basa este método?
En experiencias profesionales y familiares así como en distintos métodos (tradicionales y no tradicionales) que han sido puestos a prueba.
Este curso no expone un método nuevo. Por el contrario se basa en aportes de los métodos global, fonético y analítico sintético, adecuándolos a la realidad de los niños de esta época y en especial a sus tiempos de aprendizaje, que no son los mismos que los de los niños de hace tres décadas. También se ha partido de la propuesta denominada “Método de los 20 días” de la maestra Nubia Ramírez (México), pero modificando y adecuando varios aspectos del mismo que se consideraron fundamentales para lograr los mejores resultados.
Otra diferencia es que en todo momento se ha procurado cuidar de la ortografía, algo que no ocurre con el método planteado originariamente por la maestra Nubia Ramírez. La corrección ortográfica desde el inicio de la enseñanza de la lectura es muy imprtante porque, su falta de abordaje, afectará posteriormente el aprendizaje de la escritura. Darle importancia a la fonética no puede ir en desmedro de la ortografía porque fijar mal la lectura de una palabra en la memoria visual es perjudicial para proseguir correctamente con el proceso de la escritura.
Leonardo Gómez Torrego, miembro del consejo asesor de FUNDEU (Fundación del Español Urgente) declara: “la memoria visual es muy fuerte en el aprendizaje de la ortografía; si todo el tiempo están memorizando textos mal escritos están interiorizando fórmulas que les va a costar no asumir”.
El sistema LED (Leer Es Divertido) de enseñanza de la lectura está organizado en una secuencia de trabajo que se distribuye en semanas. Cada una de ellas aborda un objetivo y una serie de actividades para alcanzarlo.
Las semanas que conforman la secuencia se componen de cinco días de actividad y dos de descanso, que pueden tornarse en seis días activos y uno de descanso, según el interés o entusiasmo que demuestre el niño/a.
Objetivo Semanal: Que el niño/a asocie la imagen gráfica (grafema) de la vocal con el sonido correspondiente (fonema).
Actividades:
En la Primera Semana presentaremos las vocales, ayudando al niño/a a reconocer su grafía (grafema) asociada con el sonido (fonema).
El orden será el siguiente:
Día: A
Día: O
Día: U
Día: E
Día: I
Seguimos un orden didáctico y no alfabético para favorecer el aprendizaje posterior de las sílabas en las semanas siguientes.
Si el niño ya tiene conocimiento de las vocales, se pueden abordar todas juntas cada día durante los cinco días de la semana, a modo de repaso o resignificación del conocimiento que posee. No se espera que se omita esta semana aunque el niño/a ya sepa las vocales. Pero sí se puede acortar el número de días.
El propósito será que al finalizar la semana el niño pueda estar familiarizado con la vocales y reconocer su sonido de inmediato sin el uso de una ilustración. Para eso el adulto deberá recurrir además de las plantillas a toda actividad que puede ser atractiva para el niño/a a modo de juego con las vocales. Evitaremos la escritura. Estamos abordando la lectura de forma aislada de la escritura.
Presentación de la vocal "a" : reconocimiento visual y fonético, a partir de la enunciación, juego y reiteración lúdica.
Presentación de la vocal "o" : reconocimiento visual y fonético, a partir de la enunciación, juego y reiteración lúdica.
Presentación de la vocal "u" : reconocimiento visual y fonético, a partir de la enunciación, juego y reiteración lúdica.
Presentación de la vocal "e" : reconocimiento visual y fonético, a partir de la enunciación, juego y reiteración lúdica.
Presentación de la vocal "i" : reconocimiento visual y fonético, a partir de la enunciación, juego y reiteración lúdica.
Actividades adicionales:
Algunas ideas y sugerencias para favorecer el aprendizaje de las vocales. No hace falta que se realicen, son solo actividades extra. Sin embargo pueden ser de gran ayuda para animar y reafirmar conocimientos mientras estamos abordando el objetivo de esta primera semana: reconocer las vocales gráfica y fonéticamente. Así que ¡adelante! Intenta aplicar algunas de ellas o crea las tuyas a partir de las ideas sugeridas. ¡Hacerlo divertido depende de ti!
Objetivo: Que el niño reconozca las distintas sílabas directas con A y comience a leer sus primeras palabras con ellas.
Actividades: Durante los cuatro días que componen esta semana de enseñanza abordaremos sílabas y palabras sencillas con A desde el juego y la reiteración lúdica.
Al empezar una nueva semana de LED es preciso recordar ciertas premisas:
Abordaje recursivo: El aprendizaje no es lineal, si bien avanzamos de modo ascendente a través de la secuencia planteada para cada semana pueden hacer todos los retrocesos que consideren necesarios y que el niño les solicite.
Actividades diarias: Están pensadas para que sean aplicadas por lo menos dos veces al día en distintos momentos, de manera completa o fraccionada. También se pueden repetir más veces a solicitud del niño.
Materiales: Plantillas, tarjetas y hojas de lecturas.
Puentes conceptuales: Hay momentos de la enseñanza donde notarán que el niño se enfrenta a un desafío o dificultad puntual que exige su avance. Entonces debemos procurar ayudarle tendiendo puentes que le permitan pasar (cruzar) de un concepto a otro. Para ello es importante:
Ser pacientes
Respetar el ritmo del niño
Mantener el entusiasmo
Evitar transmitir ansiedad o frustración (ambas enemigas del sano aprendizaje)
Memorización: Si han procurado antes de estas actividades de enseñanza que el niño tenga el hábito de memorizar canciones, poemas o juegos de memoria el aprendizaje será más sencillo.
Ortografía: considerarla desde el inicio.
Presentación de la Plantilla de las sílabas directas con A y actividades de reconocimiento.
Repaso y reiteración lúdica de la Plantilla de las sílabas directas con A y actividades de inicio a la lectura.
Reiteración lúdica de la Plantilla de las sílabas directas con A y más actividades de inicio a la lectura.
Reiteración de la Plantilla de las sílabas directas con A y actividades lúdicas de lectura.
Reiteración de la Plantilla de las sílabas directas con A y actividades lúdicas de lectura.
Objetivo: Que el niño comience a leer una mayor cantidad de palabras con sílabas directas con A y O.
Actividades: Abordaje de palabras y frases sencillas con sílabas directas con A y O, de manera atractiva y lúdica.
Como siempre antes de iniciar una nueva semana es preciso abordar ciertos conceptos que favorecen el proceso de enseñanza al seguir el sistema LED:
Integrar los conocimientos: No pasamos simplemente de leer palabras formadas por sílabas directas con "A" a aquellas con "O", sino que vamos ampliando e interrelacionando avances en la lectura. Además de integrar otros conceptos como:
Sílabas indirectas
Consonantes al medio y al final (s, n, l, t)
Seguir proponiendo juegos: La dinámica lúdica debe ir más allá de los ejemplos que brindan las clases de esta semana y de todo el curso. Deben ser una constante que favorezcan el entusiasmo del niño por leer.
Explotar al máximo el material: Este curso les brinda un adecuado, variado y atractivo material, que ha sido diseñado cuidadosamente para que los niños se sientan atraídos por la lectura. Se espera que las plantillas, tarjetas con sílabas, palabras e ilustraciones, además de las lecturas, sean utilizados más allá de las actividades que se proponen en el curso. Es fundamental y sumamente beneficioso que los niños jueguen con el material y puedan ellos mismos plantearse actividades de lectura por su propia voluntad. Este material no debería ser usado por el niño únicamente cuando el adulto le enseña a leer. Debería estar a disposición del niño para su uso a demanda.
Presentación de la Plantilla de las sílabas directas con O y actividades de reconocimiento.
Repaso y reiteración lúdica de la Plantilla de las sílabas directas con O y actividades de avance en la lectura con sílabas directas con O y A.
Reiteración lúdica de la Plantilla de las sílabas directas con O y más actividades de avance de la lectura.
Reiteración de las Plantillas de las sílabas directas con O y con A. Actividades lúdicas de lectura.
Reiteración de la Plantillas de las sílabas directas con O y con A. Actividades varias de lectura lúdica.
Objetivo: Favorecer la lectura de textos sencillos con sílabas directas con A, O y U. Comenzar a introducir palabras con sílabas indirectas paulatinamente.
Actividades: Presentación de juegos con tarjetas y textos sencillos ilustrados con sílabas directas con A, O y U además de algunas palabras con sílabas indirectas que se irán presentando naturalmente. Se proponen diariamente actividades de lectura apropiadas.
En la medida en que el niño avanza en el proceso de aprendizaje iremos integrando a las actividades con tarjetas, breves textos de lectura, dándole mayor prioridad a esta última actividad por encima de las tarjetas.
Poco a poco comenzaremos a integrar palabras con sílabas indirectas sencillas que los niños irán identificando e incorporando en su repertorio de lectura, apoyándonos en las tarjetas de ilustraciones.
Cada día de la semana abordaremos un texto ilustrado distinto para leer junto con el niño. Paulatinamente iremos dando más prioridad a la lectura de enunciados y textos por sobre la lectura de las tarjetas con palabras aisladas.
Una vez que el niño logra leer enunciados solo o con ayuda es bueno motivarlo a que comparta esa lectura con otro miembro de la familia y reciba elogios al hacerlo. Se deben corregir algunos posibles errores en la lectura de los niños pero se evitará destacarlos por encima de sus logros, dejando pasar los que sean menos significativos (plurales, contracciones, etc.) y no modifiquen el sentido del enunciado o texto.
Recordemos que la motivación por leer no sólo se debe aplicar al material que proporciona este curso sino también a cualquier tipo de texto que el niño se sienta atraído a leer. Ayudémoslo a disfrutar de la lectura que le interesa del modo más natural y significativo para él.
Es buen momento para premiar al niño regalándole un libro en mérito de sus logros. Esto tendrá mayor efecto de lo que podemos alcanzar con varias lecciones.
Presentación de la Plantilla de las sílabas directas con U, actividades de reconocimiento, integración y repaso de avances.
Repaso y reiteración lúdica de la Plantilla de las sílabas directas con U y actividades de avance en la lectura con sílabas directas con U, O y A.
Reiteración lúdica de la Plantilla de las sílabas directas con U y más actividades de avance de la lectura.
Reiteración de las Plantillas de las sílabas directas con U, O y A. Actividades lúdicas de lectura.
Actividades de lectura lúdica integrando sílabas directas e indirectas a partir del conocimiento de las directas con U, O y A.
Objetivo: Promover la lectura de textos sencillos diarios.
Actividades: Abordaje lúdico de las plantillas de las sílabas directas con A, O, U y E. Presentación de actividades de lectura ilustradas que promuevan interés y aproximen cada vez más a palabras con sílabas indirectas más complejas. Se aborda simultáneamente la decodificación y la comprensión a partir del análisis de los textos presentados.
Como regla general, a vocal E (al igual que la I) presenta para el niño un mayor desafío al momento de la decodificación de sílabas directas con las consonantes C y G ya que produce un sonido diferente al esperado hasta el momento.
Sin detenerse demasiado en el asunto, es útil explicar al niño la particularidad que ocurre con la vocal E en las sílabas CE, GE y GUE. Destacando el sonido suave de la C en CE, el sonido fuerte de la G en GE y la necesidad de acompañar de la U (que permanece en silencio, sin pronunciarse) para alcanzar el sonido gutural de la letra G.
Del mismo modo en esta semana se presenta la letra Q, que va acompañada siempre de la vocal U aunque esta última no represente ningún sonido y actúe simplemente como enlace. Es importante identificar el sonido de la letra Q en QUE semejante al emitido por la letra C en CA, CO y CU, y que ante la imposibilidad de la C de generar ese sonido fuerte en la combinación CE, se recurre a una nueva letra la Q. Aparece por allí como buen ejemplo la palabra queso. Generalmente lo niños comprenden esta particularidad rápidamente e identifican el sonido de la combinación QUE sin mayores problemas. En cambio, puede ser más trabajoso para el niño reconocer el sonido de la combinación CE como suave e insista en que debería sonar como QUE. La reiteración lúdica de la plantilla les ayudará en este aspecto para visualizar y relacionar el sonido correcto con la grafía.
Con las combinaciones GE, GUE sucederá algo parecido, pero a la inversa ya que el sonido más fuerte se obtiene donde se esperaba el más suave o gutural. De todos modos resta el sonido producido con el uso de la diéresis en GÜE para permitir que la U se pronuncie. Todavía no se presentará en esta ocasión sino al final de toda la secuencia porque requiere un mayor dominio del resto de los vocablos para su incorporación adecuada.
Presentación de la plantilla de las sílabas directas con E, actividades de reconocimiento, integración y repaso de avances. Juegos con tarjetas y actividad de lectura de correspondencia palabra-imagen.
Repaso y reiteración lúdica de la plantilla de las sílabas directas con E y así como de las otras plantillas abordadas anteriormente si fuera necesario.
Conformación de palabras con tarjetas de sílabas directas con A, O, U y E a modo de juego.
Actividad de lectura más avanzada reconociendo breves enunciados que describen acciones acompañados de ilustraciones.
Reiteración lúdica de la plantilla de las sílabas directas con E y así como de las otras plantillas abordadas anteriormente si fuera necesario.
Lectura de varias tarjetas de palabras autocorregidas por el niño a partir de las imágenes.
Actividad de lectura de un texto compuesto por varios enunciados y acompañados de elementos gráficos para simplificar la lectura y favorecer la comprensión. Posterior análisis textual.
Repaso de todas la plantillas presentadas hasta ahora (A, O, U y E).
Actividad de lectura acompañada del apoyo del adulto para identificar aquellas palabras que resultan más difíciles de leer para el niño. Reconocimiento de palabras claves y familiares al niño en el texto.
Interrogación posterior a la lectura para abordar la comprensión textual.
Breve repaso de todas la plantillas presentadas (A, O, U y E).
Identificación de palabras en tarjetas con mayor y menor complejidad de vocablos con todas las combinaciones de las sílabas directas abordadas hasta ahora, así como otras indirectas.
Actividad de lectura más extensa, conformada por varios párrafos que requerirán una primera aproximación a partir de la identificación de palabras puntales. Realización de una lectura acompañada.
Interrogación posterior a la lectura para favorecer la comprensión textual.
Objetivo: Avanzar en la lectura de textos más extensos y complejos.
Actividades: Continúa el abordaje lúdico de las plantillas de las sílabas directas incluyendo ahora todas las vocales (A, O, U, E, I). Presentación de actividades de lectura ilustradas más complejas enfocadas en la comprensión textual. Abordaje lúdico a partir de algunas actividades con las tarjetas e ilustraciones.
Al igual que con la vocal E se ayuda al niño a reconocer las variaciones de sonido que se producen al combinar la letra C y G con la vocal I. Se integra también la combinación QUI.
En estos últimos tramos de la secuencia es importante dar mayor prioridad a la lectura de textos que a los juegos con tarjetas, sin descuidar esta actividad lúdica porque resulta muy motivadora para los niños.
Es un buen momento para presentar otros materiales impresos ya sean libros, juegos, revistas, recetas u otro tipo de material al que el niño se sienta atraído.
Los materiales propuestos por este curso son atractivos y están elaborados con el fin de enseñar a leer pero pueden ser acompañados por otros que despierten el interés del niño, siempre que sean adecuados en la complejidad de la lectura que proponen. Es importante proponer al niño desafíos que puedan superar y no generar frustración. Recordemos que la lectura se basa en el vínculo con las letras, y que este debe estar lleno de buenas experiencias en sus primeras etapas. Asimismo el material que compone este curso tiene muchas más posibilidades de aplicación y uso que el que se expone en las lecciones presentadas. Es esperable que en el hogar surjan otras aplicaciones y actividades a partir de estos recursos didácticos.
Al terminar la semana se espera que el niño se sienta muy cómodo con la lectura y sea capaz de enfrentarse con confianza a una gran variedad de textos, más allá de que desconozca algunos vocablos o la fonética de ciertas combinaciones no abordadas, con el apoyo del adulto irá avanzando, infiriendo y consultando frente a la aparición de expresiones que le resulten desconocidas.
Por sobre todo manejemos sus tiempos, no lo forcemos y establezcamos un buen vínculo con la lectura, eso le permitirá constituirse en un lector exitoso con el tiempo sobre las bases que le hemos ayudado a construir.
Presentación de la plantilla de las sílabas directas con I, actividades de reconocimiento, integración y repaso de avances con las demás plantillas.
Actividad de lectura con valor emocional que fortalece la imagen del niño de sí mismo y su vínculo positivo con la lectura.
Abordaje de un texto más complejo con ilustraciones y reconocimiento puntual de palabras.
Repaso lúdico de la plantilla de la I y de las demás letras si fuera necesario.
Juego con tarjetas para reconocer palabras y avance en la lectura, realizado hasta entonces, tomando la temática de los animales como referencia.
Actividad de lectura de correspondencia palabra-imagen.
Reiteración lúdica de la plantilla de la I y de las demás si fuera necesario.
Presentación de actividad de lectura, identificando palabras, enunciados y párrafos.
Posterior juego con tarjetas para abordar la comprensión del texto y favorecer la memorización de vocablos.
Reiteración lúdica de la plantilla de la I y de las demás si fuera necesario.
Elaboración de palabras haciendo uso de todas las tarjetas con sílabas directas abordadas, permitiendo que el niño reconozca sus avances e integre un nuevo repertorio de palabras.
Lectura acompañada de un texto en varios párrafos.
Repaso de las plantillas de todas las vocales siempre que sea necesario.
Actividad de lectura acompañada de un texto bastante extenso.
Objetivo: Aumentar el repertorio de lectura del niño motivándolo a progresar.
Actividades:
Se proponen materiales para presentar combinaciones especiales de vocablos y combinaciones que no se han abordado con el niño todavía, como son: x, w, k, pl, bl, pr, br, etc.
Por favor no apresurarse a incluir estas nuevas combinaciones hasta que los niños se sientan cómodos con la lectura de fonemas menos complejos. Es importante seguir el ritmo de cada niño.
Se espera que el adulto analice cada una de las palabras ayudando al niño a reconocer el sonido de las letras dentro del contexto ya conocido de vocablos.
Es importante continuar proponiendo actividades de lectura, una vez terminado el curso, que resulten motivadoras para el niño y le permitan desarrollar sus habilidades lectoras.
Leer es divertido en la medida en que hacemos de esta acción una actividad divertida y con sentido para los niños.
Con este curso podrás aprender de manera sencilla y adecuada cómo enseñar a leer a un niño o niña pequeño. Contarás con todo el material didáctico necesario pronto para descargar y utilizar en casa, sin pagos extras. No hace falta ser un erudito para hacerlo; lo que necesitas es determinación, entusiasmo y algunas herramientas didácticas que me propongo compartir contigo. El éxito de un futuro lector competente está en tus manos. ¡Adelante tú puedes crear un vínculo positivo entre el niño y la lectura!