
Antes de comenzar con el curso quisiera contar un poco mi historia y mi lucha contra la alopecia. El motivo por el que he decidido crear este curso es porque llevo un montón de años recopilando información, probando cosas nuevas y, en definitiva, luchando con todas las armas que he podido tener a mi disposición contra la alopecia.
Igual es un poco pretencioso, pero mi propuesta es directa y clara: curar mi alopecia.
Vamos a comenzar analizando los antecedentes que han conducido a las hipótesis y teorías más extendidas sobre la calvicie, así como a los medicamentos más comunes para tratarla.
La Doctora Julianne ImperatoMcGinley descubrió que los Guevedoces tenían niveles normales de testosterona en sangre, el grupo del doctor llegó a la conclusión de que la dihidrotestosterona, en lugar de la testosterona, tenía que ser responsable de la calvicie.
La compañía farmacéutica Merck se puso a trabajar en esta idea, que con el tiempo dio lugar a lo que hoy se conoce como Finasteride (comercializado entonces como Proscar), un inhibidor de la alfa5 reductasa de tipo II, que reduce de forma significativa las concentraciones de dihidrotestosterona en el cuerpo.
Resulta que la calvicie aumenta en
severidad y frecuencia con la edad, mientras que los agentes estimulantes (es decir, las
hormonas "masculinas") muy a menudo disminuyen con la edad. ¿Qué sucede entonces
realmente?
¿Y si los andrógenos no son el agente que causa directamente la calvicie, sino uno de los precursores de ésta? La alopecia en ambos sexos se caracteriza por un cambio en las células, que pasan de ser "eficientes" a “ineficientes”. Curiosamente, estos cambios son los mismos que se observan en los tejidos de organismos en proceso de envejecimiento.
Nos encontramos con que la calvicie se asocia con el envejecimiento. Está claro que en edades más avanzadas, la tasa de calvicie es también mucho más alta. La investigación realmente sugiere que la calvicie prematura es un signo de envejecimiento prematuro en las células del cabello.
Relación entre la vida útil de un organismo y su tasa metabólica basal. La energía y el estado metabólico alto como propiedades regenerativas.
Un "mini órgano" complejo como son los folículos pilososos, en personas con calvicie, muestran signos de mala adaptación y estrés, al igual que otros órganos con el envejecimiento. Esto nos lleva a preguntarnos qué es lo que causa realmente ese envejecimiento prematuro.
Debemos tratar de superar el estrés en el que vivimos, porque el estrés mata.
El suministro de glucosa y oxígeno a las células determina nuestra capacidad de generar energía y, por tanto, nuestra capacidad para tolerar el estrés del día a día. Puesto que la proteína y la grasa se pueden convertir en glucosa, el oxígeno es el cuello de botella para satisfacer las necesidades de energía de nuestras células.
El metabolismo de la energía en los folículos pilosos es bastante "ineficaz", ya que convierte proporcionalmente mucha más glucosa en ácido láctico.
En 1942 se escribió por primera vez acerca del aumento de la calcificación del cuero cabelludo en personas con calvicie. Ahí se descubrió la relación que existe entre la cantidad de vasos sanguíneos en el cuero cabelludo y la cantidad de pelo presente.
En cuanto al estrógeno, normalmente se ha pensado que sólo sirve para apoyar todo lo femenino, pero también pueden convertirse en un agente de estrés, envejecimiento y calvicie.
En 1947 el endocrinólogo pionero Hans Selye descubrió que el estrógeno imitaba el estrés en su estado más grave, el shock.
El estrógeno y la prolactina tienden a causar la pérdida del cabello también en los animales. En un estudio, la administración de estrógeno a roedores les causó la pérdida de su pelaje, mientras que un fármaco antiestrógeno renovó el crecimiento normal del pelaje.
El estrógeno, la prolactina y la hormona paratiroidea tienden a suprimir la función del tiroides, reduciendo la concentración de dióxido de carbono y promoviendo así una respiración "ineficiente" que da lugar a la producción de ácido láctico.
Al analizar las hormonas de un castrado, encontramos que, además de la ausencia de testosterona, los castrados también son deficientes en estrógenos y prolactina, hormonas que también influyen en las glándulas sebáceas.
La serotonina también aumenta la hormona de adaptación "estrés", el cortisol.
Las hormonas tiroideas regulan el control del metabolismo energético del folículo piloso, así como su función mitocondrial. Y como hemos visto con los animales que hibernan, la serotonina comparte una relación inversa con las hormonas tiroideas.
Un factor de estrés, de envejecimiento y de pérdida de cabello que aún no se ha mencionado es la endotoxina o lipopolisacárido, un componente tóxico de la pared celular de ciertas bacterias que, al igual que el estrógeno, interfiere con el oxígeno.
Recientemente se ha descubierto que los hombres con "alopecia androgénica" tienen en su cuero cabelludo unos niveles más altos del producto de la descomposición de los ácidos grasos poliinsaturados, la prostaglandina D2 (PGD2).
Mientras que la oxidación en el contexto del metabolismo de la mitocondria es algo
beneficioso y deseado, las grasas insaturadas que reaccionan con los radicales libres de
oxígeno conducen al estrés oxidativo, y favorecen la generación de las
prostaglandinas.
En septiembre del año 2000, los científicos se plantearon si la resistencia a la insulina era un mecanismo que promovía la alopecia temprana.
La solución al problema de la alopecia implica limitar nuestra exposición a sustancias adaptativas al "estrés".
La calvicie es el resultado de una compleja serie de interacciones en el sistema hormonal. No obstante, se ha observado que los folículos en la parte superior de la cabeza están más afectados y miniaturizados si existen altos niveles de testosterona en la sangre, así como niveles altos de dihidrotestosterona, donde la globulina fijadora de hormonas sexuales juega un papel importante.
Otra medida para bajar los niveles de dihidrotestosterona es bajar los niveles de alfa5reductasa. Ya vimos que la alfa5reductasa es la que que convierte la testosterona en dihidrotestosterona.
Ya vimos anteriormente que el estrés activa la ciclooxigenasa, que metaboliza el ácido araquidónico de la grasa dando lugar a las prostaglandinas. Una de estas prostaglandinas, la prostaglandina E2, que activa la aromatasa, que da lugar a un aumento de los estrógenos. Y como ya hemos visto, estos no son nada buenos para el pelo.
Ya hemos hablado de qué son los estrógenos y de cómo perjudican nuestro pelo. Cuando hablamos de reducir o aumentar ciertos niveles, hablamos de llevarlos a los niveles normales.
Igual que hay varios tipos de colesterol, “buenos” y “malos”, también hay estrógenos “buenos” y “malos”. Realmente hay tres tipos de estrógenos: estrona, estradiol y estriol. Tras terminar su vida útil, estrona y estradiol son transformados en el hígado en estrógeno C2 (estrógeno bueno), estrógeno C16 (estrógeno malo) o estriol. El C2 es inocuo, mientras que C16 es un agente promotor de cáncer.
El factor de crecimiento insulínico tipo 1 es una hormona similar en estructura molecular a la insulina y juega un papel importante en el crecimiento infantil, pero en niños y en adultos resulta tan malo tenerla alta como tenerla baja, y para el caso de la alopecia el problema es cuando la tenemos alta.
Esta proteína es el complejo transportador más importante para el factor de crecimiento parecido a la insulina tipo 1 y tipo 2. Se une a éstos y les permite circular por el plasma.
La resistencia a la insulina un estado en el que el efecto de la insulina es inferior con respecto a la concentración de ésta. La resistencia a la insulina está entre las alteraciones endocrinas más extendidas en el mundo, y esto tiene mucho que ver con la dieta a base de pan y azúcares que muchos hemos llevado durante toda nuestra vida.
Como ya vimos anteriormente, las prostaglandinas son sustancias derivadas de los ácidos grasos. Una de estas prostaglandinas es la prostaglandina E2, que está muy presente en el cuero cabelludo de las personas con problemas de alopecia.
Tu cuerpo produce cortisol en respuesta a lo que percibe como una amenaza, promoviendo el impulso energético que te permite correr o pelear. Aunque tus ancestros pudiesen haberse beneficiado de esta respuesta fisiológica, el estilo de vida moderno puede llevar a que haya un exceso de cortisol en tu sistema.
El colesterol es una sustancia similar a la grasa e indispensable para la vida. Se encuentra en las membranas celulares de nuestro organismo, desde el sistema nervioso al hígado y al corazón. El cuerpo necesita colesterol para fabricar hormonas, ácidos biliares, vitamina D, y otras sustancias. Sin embargo, el aumento del colesterol en la sangre y su depósito en las arterias puede ser peligroso y producir estrechamiento o endurecimiento de las arterias.
Ya hemos visto lo que pasa cuando el colesterol se oxida: se convierte en alfa5 reductasa, y esta enzima es la causante de que la testosterona se convierta en dihidrotestosterona. Hemos visto también que el colesterol LDL, también conocido como “colesterol malo”, son las lipoproteínas encargadas de transportar el colesterol a los tejidos, donde también se incluye el cuero cabelludo.
La presión arterial es la presión que ejerce la sangre al circular por nuestros vasos sanguíneos. La presión alta o hipertensión es una de las enfermedades más comunes en el mundo. Viene determinada por dos cosas: la cantidad de sangre que tenemos y el grosor de las venas y arterias por las que circula.
Ya vimos que la prolactina inicia la muda del plumaje en las aves, y que tiende a causar también la pérdida de cabello en seres humanos. La prolactina está implicada en varios procesos asociados a la alopecia: promueve el metabolismo oxidativo ineficiente, activa la formación de sebo en la piel, provoca pérdida de sodio del líquido extracelular, y conducen a un aumento de la hormona que la retiene, la aldosterona, que se encuentra en niveles elevados en personas con alopecia prematura, y además induce a una resistencia a la insulina en personas sanas.
La aterosclerosis es una enfermedad en la que se deposita placa dentro de las arterias. Como ya hemos visto, las arterias son los vasos sanguíneos que llevan sangre rica en oxígeno al corazón y a otras partes del cuerpo.
Los xenoestrógenos son compuestos químicos de efecto hormonal relativamente “nuevos”, diferentes de los que están presentes en el mundo de forma natural. Estos químicos imitan el efecto de otros estrógenos biológicos.
La melatonina es una hormona producida principalmente por la glándula pineal en el cerebro, aunque algunos estudios la vinculan también con la médula ósea, donde parece estar relacionada con la formación de glóbulos blancos.
El azúcar refinado, llamado también “dulce veneno” o “dulce suicidio” por algunos expertos, es básicamente sacarosa, la cual se obtiene frecuentemente de la caña de azúcar o de la remolacha, que luego se trata químicamente para hacerle perder todos sus nutrientes y convertirlo en un producto industrial que sólo aporta calorías vacías.
Los ácidos grasos trans son un tipo de ácido graso insaturado que se encuentra principalmente en alimentos industrializados que han sido sometidos a hidrogenación u horneado, como los pasteles, por ejemplo.
También hemos hablado ya de esto. Los hombres con "alopecia androgénica" tienen en su cuero cabelludo unos niveles más altos del producto de la descomposición de los ácidos grasos poliinsaturados, la prostaglandina D2. Las grasas insaturadas que reaccionan con los radicales libres conducen al estrés oxidativo, y esto favorece la creación de prostaglandinas, que dañan las mitocondrias y causan la minaturización del cabello y la alopecia.
Los radicales libres dañan a nuestro cuerpo causando, en el mejor de los casos, el envejecimiento, y en el peor, graves enfermedades.
Ya hemos hablado de los radicales libres y de los antioxidantes. Ahora os voy a presentar al padre de todos ellos. El glutatión es el antioxidante más poderoso del cuerpo. Se trata de un tripéptido que se encuentra dentro de cada célula de nuestro cuerpo. Protege a las células y es especialmente importante para la salud del hígado.
Las glándulas sebáceas hiperactivas producen mucho aceite y este contribuye a la caída del pelo. Este aceite se mezcla con células de queratina a lo largo del folículo piloso, tapando los poros. Una bacteria natural en la superficie de la piel se ve envuelta en esta mezcla y causa inflamación.
La inflamación crónica se ha encontrado en la raíz de muchas enfermedades, como el asma, enfermedades de corazón... e incluso en la alopecia androgenética. Todas estas enfermedades están acompañadas por un aumento patológico de citoquinas inflamatorias, glicoproteínas responsables de la regulación de las respuestas inflamatorias y respuestas inmunes específica.
El agua fría sella la cutícula del cabello y fija los nutrientes, asegurando una buena salud capilar. Además, aumenta el flujo sanguíneo.
El pelo se compone principalmente de una proteína llamada queratina, que se forma a partir de 16 aminoácidos diferentes y donde el más importante es la cisteína.
Recuerda que nuestro cuerpo necesita minerales y vitaminas de buena calidad para funcionar correctamente.
El receptor al cual se adhiere la vitamina D también activa el crecimiento del pelo, ayudando al reemplazo del cabello caído a surgir.
Esta vitamina descompone la cisteína, de la que ya hemos hablado antes.
La cebolla es rica en azufre. Este mineral es uno de los principales ladrillos para la construcción del cabello. El azufre también promueve la circulación en el cuero cabelludo, evita la rotura, acelera el crecimiento del cabello y provee de suficiente nutrición a los folículos pilosos.
Es una antigua técnica de yoga indú que podría tener su fundamento científico teniendo en cuenta la teoría de las células madre adultas. Se trata de células indiferenciadas que tienen el potencial de convertirse en cualquier otro tipo de célula, así como de replicarse de forma indefinida una vez ya sea ha diferenciado.
Recuerda que un ciclo completo de crecimiento del cabello es de dos a seis años. La calvicie tiene, literalmente, años atrás.
La alopecia es un indicador de que hay algo que no funciona o que no se está haciendo bien, ya sean los niveles de azúcar, de estrógenos, de melatonina, testosterona, etc. Pero que podemos tomar medidas para restaurar y equilibrar.
En este curso los estudiantes aprenderán cómo combatir la alopecia y restaurar la salud capilar. Profundizaremos en cuáles son las principales líneas de investigación seguidas a lo largo de la historia en cuanto a la alopecia, cuáles son las soluciones propuestas y cómo pueden hacerse cargo de su propia caída conociendo cuáles son los factores que afectan y cómo tomar medidas sin recurrir a medicamentos.
Durante miles de años, miles de personas ya lo han intentado, pero nunca antes hemos tenido el acceso a la información y al conocimiento que se tiene hoy. Este es un trabajo de años de documentación sobre la salud capilar.