
El Loco es quien va perdido y sin rumbo; se trata de una criatura que parece no vivir en la realidad; una criatura a quien nadie toma en serio y que vaga de un lado a otro, aparentemente sin saber qué busca ni adónde quiere llegar.
El mago es un hombre, se halla de frente con los pies firmemente asentados en el suelo y con la cabeza inclinada hacia la izquierda, lo que sugiere una acción directa predicha de suficiente reflexión. Es el naipe que contiene la naturaleza netamente masculina, tanto en sentido real (hombría, falo, etc) como esotérico (principio fundamental de acción, y no contemplación, sobre el mundo).
En muchas ocasiones representa el dominio de lo real referido al control sobre los acontecimientos.
Sus cabellos son blancos y dorados porque su inteligencia es fruto de su edad. En el mazo Rider-Waite, paradójicamente, es un hombre joven.
El mago mira fuera de la carta hacia nuestros sueños. Su rostro refleja una perfecta espontaneidad, ni siquiera mira lo que está haciendo, su mirada está perdida en el infinito. Otras interpretaciones sugieren que se dirige a un auditorio concreto, simbolizado en este caso por el consultante o lector, lo que le confiere un sentido de comunicación, difusión, discurso y, de nuevo, acción en el mundo.
El mago tiene sombrero. En el de Marsella, en forma de infinito. La banda en forma de infinito, en numerosas sociedades secretas significa iniciación, o posesión de conocimientos secretos y una sabiduría superior.
El mago tiene una vara que es una especie de antena, con la cual coge uno de los sueños que le ofrece el loco, y este sueño lo pone sobre la mesa para hacerlo realidad. La vara actúa de canal o puente entre lo espiritual y lo material.
Una Mesa incompleta. En el de Marsella con tres patas. La cuarta pata no se ve porque representa "lo que no vemos" pero que está ahí. Vemos también que una de sus piernas sustituye a esa pata desapercibida pues él mismo se funde con su trabajo. En otros tarots no se muestra toda la mesa.
El mago trabaja con los cuatro elementos:
Bastos (la varita)
Copas (los vasitos)
Espadas (la daga)
Oros (las monedas)
Plantas en el suelo donde se percibe que es un campo.
Su ropa tiene colores simétricos (predomina el rojo y el azul). Indicando que en su personalidad, la religión y la devoción se alternan con el sentimiento y la pasión (todo bajo el control de la inteligencia).
La Gran Sacerdotisa, el arcano número 2, se asocia con el cosmos, como pareja de dos universos gemelos, y con la carga eléctrica. Ella se encuentra en la antesala del Templo, que a un lado tiene una columna blanca (el universo material) y al otro una de color negro (el universo antimaterial).
En el Tarot Rider-Waite, La Sacerdotisa es una mujer madura; pero todavía hermosa... Está sentada entre dos columnas, una negra y otra blanca, con las iniciales B y J respectivamente; éstas columnas reciben el nombre de Boaz y Jakin y representan a las dos columnas del porche del Templo de Salomón. Boaz simboliza la fuerza y Jakin, la justicia; que según los tarotistas, éstas representan los dos principios, activo y pasivo que conforman la Sabiduría. Detrás de la Sacerdotisa, hay un velo estampado con granadas, representando la pureza imperecedera y virginal, pero no se trata de una pureza sexual, sino más bien hace referencia a la pureza del Conocimiento Espiritual, alejado de todo ámbito mundano. Detrás de éste velo y las columnas se puede entrever de fondo, un mar azul: El agua de donde proviene la Vida (como símbolo de la Creación) y que curiosamente en Psicología esto mismo representa al Inconsciente Humano... En otras palabras, La Sacerdotisa protege todos los secretos del mundo externo (la vida y el origen de todo) y el mundo interno (la mente humana). Lleva sobre su cabeza una especia de tiara con la forma de las tres fases visibles de la Luna (creciente, llena y menguante) que son los tres aspectos de la divinidad femenina, a saber: La doncella, la madre y la anciana. Ésta tiara también simboliza la coronación de la sabiduría como sabiduría-divina como el conocimiento receptivo, pasivo, fértil y reflexivo, en contraposición con cartas como El Mago, una clase de Sabiduría mucho más activa y agresiva. En su mano sostiene el pergamino de La Torá, la Ley Hebrea, y que a su vez, como pergamino o como libro, nos está simbolizando la revelación de los secretos ocultos. A su pie izquierdo está pisando una Luna Creciente recordándonos de nuevo el aspecto de lo divino-femenino, o como dice el propio Waite: “Mujer y madre espiritual”.
Es una mujer.
Tiene un escudo con un águila en algunos tarots en el regazo y otros a los pies.
Tiene una corona.
Tiene un cetro con una cruz en la punta, visto al revés parece el símbolo de venus.
Está sentada en una silla, que puede tener la apariencia de alas
Su manto llega hasta el piso y en ocasiones tiene flores y hasta triángulos.
En ocasiones está en un bosque y un manantial.
En ocasiones hay una luna a sus pies.
Simboliza la vida familiar, la familia, la madre, la fertilidad.
Representa el control autoritario mediante la inteligencia. Poder mundano, capacidad, confianza, riqueza, estabilidad, autoridad, espirita indomable, padre, hermano, esposo, influencia masculina, presión directa, comunicación, convicción, fuerza, consecución de metas.
Carta invertida: Inmadurez, sin fuerza, indecisión, incapaz de controlar emociones mezquinas.
Descripción del arcano
El papa es un hombre.
A los lados tiene dos columnas, a la manera de otros arcanos mayores, pero sin un manto que cuelgue entre ellas (ver la Papisa).
El papa parece estar contemplando, tal vez enseñando, a dos monjes. Los mantos respectivos tienen rosas rojas y flores blancas parecidas a los tulipanes.
Su mano tiene el índice y el dedo cordial levantados y el resto cerrados, y en la otra sostiene un cetro.
El papa tiene una tiara en la cabeza.
En algunos casos, aparece un cofre con dos llaves.
En el tarot Rider, la carta se representa por una pareja que asemeja a Eva y Adán, con ella frente a un árbol frutal y en él la serpiente del Edén, junto a él hay un zarza con hojas en forma de llama. Entre los dos, se encuentra una montaña y en la parte superior hay un sol. Saliendo de una nube sale un ángel, al parecer haciendo sobre ellos una especie de bendición.
El Carro representa el control de la mente humana sobre las pasiones animales y el instinto, o más esotéricamente, el Yo Superior sobre los bajos egos y agregados psicológicos. Representa la guerra- pues el carro es usado en batalla- tanto contra fuerza superiores- enemigos, obstáculos, problemas- como contra los defectos internos del individuo.
Según el tarot, usualmente simboliza que la voluntad que se antepone a cualquier problema, para encauzarlo y solucionarlo.
Según el tarot, el Ermitaño representa la introspección, la meditación en solitario, la necesidad de autoconocimiento, de retiro del mundo para entender mejor lo aprendido y asimilarlo. Históricamente esto se ha visto en diferentes religiones, como lo demuestra la parábola de Gautama Buda cuando éste se convierte en un asceta y medita solo en la selva por mucho tiempo, Jesús al estar cuarenta días meditando solo en el desierto, Zoroastro al refugiarse solo en la montaña, Mahoma al meditar solitariamente en una cueva donde se le aparece el arcángel Gabriel, y Krishna cuando se dedicaba a pastorear vacas en el bosque. Casi todas las figuras religiosas suelen tener en la historia de su vida un período de reclusión y aislamiento voluntario.
La práctica de distanciarse del mundo para entrar en contacto con facultades espirituales, meditar y tener un despertar místico es muy común y fue usada tradicionalmente con chamanes, anacoretas, monjes y demás figuras espirituales.
Elementos descriptivos:
El elemento central es una rueda o rueda de la fortuna, donde un mono sube y otro baja, o bien, un hombre con cabeza de lobo es el que sube y una serpiente es la que baja. Representan, respectivamente, dos de los tres estados de Suerte: Progreso (el que sube) y decadencia (el que baja).
Encima de la rueda hay un mono o una esfinge, con una espada recargada sobre el hombro apuntando al cielo; esta representa el tercer estado de Suerte: La riqueza.
En algunos tarots la rueda descansa sobre la tierra, en otros cuatro animales alados entre nubes en cada esquina de la carta, uno es un hombre, otro es un águila, otro es una vaca y otro un león; estos cuatro animales aparecen en el Apocalipsis.
La rueda tiene una manivela y, en otros tarots, tiene dibujada las letras T, A, R, O o las letras del alfabeto judío que forman las letras de Yahve y en círculos más interiores los símbolos del mercurio, el azufre y otros dos, elementos alquímicos por naturaleza.
Elementos descriptivos:
Aparece una mujer sosteniendo en cada mano, una balanza y una espada de doble filo, la cual dirige al cielo (ver Justicia), con una corona en la cabeza.
Al igual que otros arcanos mayores, en algunos tarots se observa detrás de la mujer, dos columnas al fondo con un manto, también llega a aparecer sentada en una silla con la forma sugerida de dos columnas y un manto, en varios tarots se observa que ella está sentada en una especie de podio pero en el tarot de Marsella, está en el campo.
Significado Lectura normal: Según el tarot, el sostén de la fuerza moral e integridad: equidad, sensatez, moderación, virtud virginidad, satisfacción por los éxitos alcanzados .Lectura Inversa: Perjuicio, intolerancia, falsos testimonios, abuso, fanatismo, severidad en el juicio, injusticia
Elementos descriptivos:
Un hombre se encuentra de cabeza, amarrado por un pie de un palo en forma de travesaño, cruzando el pie sobre la pierna como formando un cuatro.
El hombre tiene una especie de medias rojas y en su parte superior una prenda azul. Tiene aparentemente las manos ocultas como si estuviera amarrado por detrás.
El travesaño del que cuelga en unos tarots se sostiene de dos troncos, a modo de columnas como en otras cartas del tarot. Aunque en algunos tarots aparece el travesaño apoyado por un solo palo, aunque por las hierbas de los extremos, también parece simular las columnas pero ocultas.
El hombre parece tranquilo y en algunos tarots tiene aura sobre la cabeza.
Es la carta número 13 del tarot (XIII). En el mundo occidental, este número está asociado a la mala suerte, por eso, por superstición en muchas barajas se omite el nombre o el número.
Un esqueleto humano aparece sobre el campo y a sus pies, se pueden observar restos humanos de diferentes géneros y posiciones sociales: nadie puede escapar a su hoja, ni el rico (rey) ni el pobre, en alusión al tópico literario Pulvis sumus et pulvis reverterimur (Polvo somos y en polvo nos convertiremos) utilizado durante el medievo para recordar el poder igualatorio de la muerte.
En el Tarot de Marsella, el esqueleto tiene una guadaña entre las manos como arando la tierra donde están los cuerpos.
En el Tarot de Rider, La Muerte va vestida de armadura negra sobre su caballo que avanza lentamente y carga una bandera negra con una flor blanca de cinco hojas. Al fondo se puede observar un barco sobre un río (símbolo de la laguna Estigia, frontera entre el mundo de los vivos y los muertos en la mitología Griega) y al fondo a la derecha se observan un amanecer entre las dos columnas. En el tarot de Rider la carta de La Muerte tiene nombre y número.
Elementos descriptivos:
Muestra a una mujer alada como un ángel, que sostiene un jarro del que vierte el líquido sobre otro recipiente igual.
La mujer aparece en el campo.
En el Tarot de Marsella, la mujer está vestida con ropa de dos colores, el rojo y el azul en cada mitad simétrica de su cuerpo. Los jarros de los mismos colores que su vestimenta pero en orden opuesto.
En el Tarot de Rider, ésta carta muestra a un ángel con vestimenta blanca, con un pie en la tierra y otro sumergido en el agua de un lago. Del lago parte un camino hacia una montaña con una estrella o sol que la ilumina. Al lado del lago crecen unos lirios. En su pecho, el ángel tiene un triángulo, el símbolo del fuego.
Generalmente el tarot considera que el Diablo representa al ser humano que está atado a los deseos materiales, los vicios y la materia. Suele representar el materialismo, la lujuria, la degradación y los excesos. Los dos demonios que están encadenados representan a la persona que está encadenada al mundo material incapaces de evolucionar espiritualmente. En algunos casos puede representar la Maldad, pero en términos generales es algo más alegórico y se asocia con el plano material o físico, los Egos de la Gnosis, el Ello del psicoanálisis y con la Sombra (arquetipo) de Jung.
Tradicionalmente el tarot asocia la Torre con el caos, la catástrofe y la ruina. La Torre de Babel que es destruida por tener cimientos débiles (la arrogancia). En general, la Torre representa la "ira divina" con el rayo destrozando lo construido y suele interpretarse que vaticina desastres y ruina. Sin embargo, su alegorismo más positivo es que la Torre representa las fuerzas divinas impulsando a la persona, sacándola de su comodidad en la Torre de Marfil para que pueda enfrentarse al mundo, crecer y evolucionar. La Torre, en cierta forma, representa la arrogancia que es castigada.
El protagonista de esta carta es una sencilla doncella totalmente desnuda, símbolo de la revelación de la esencia fundamental del ser, que lleva dos jarras en sendas manos. Está arrodillada en la ribera de un río, símbolo del movimiento, mientras vierte el contenido de una de las jarras en la corriente y el contenido de la otra en la tierra de la orilla simbolizando cómo el genotipo del antecesor se integra en el nuevo ser, cuando cae al río, mientras que la otra parte, que cae en la orilla. Las siete estrellas que dominan el naipe representan los planetas. Suele simbolizar la Esperanza.
La Luna (XVIII) es una carta del Tarot y el arcano número 18. Según el tarot, está asociada con la entidad atómica desconocida, la seguridad en la oscuridad y con el asiento del alma y con la eternidad.
El cangrejo que sube simboliza algo subido de las oscuras profundidades, nuestros miedos y más profundos temores y la vida de la imaginación separada de la vida del espíritu. El perro y el lobo son los miedos de la mente en presencia del escape, cuando este es solamente luz reflejada.
El Sol es una carta del Tarot y es el arcano número 19, el Sol, está asociado con la entidad atómica desconocida, con el asiento del alma y con la eternidad.
Según el tarot, siempre revela una transformación, un cambio que implica una decisión definitiva sobre el pasado en vista a una nueva planificación del futuro, que puede ser tan trascendental como un cambio total de vida, de actitud e incluso a veces de personalidad, en vistas a una liberación de la etapa anterior. Son situaciones que se recuperan, regeneración sobre nuevas bases sólidas y favorables. El resultado final y exitoso de un esfuerzo o trabajo, un estado de gozosa exaltación interna, una visión más justa y objetiva de las cosas, el triunfo sobre las contradicciones internas o las dificultades externas. Invertida o desfavorable, revela la posibilidad de un juicio erróneo, ya sea sobre uno mismo o sobre los demás. Existen arcanos, como el Ermitaño, que retrasan los acontecimientos, en cambio, el Juicio siempre los adelanta o precipita.
El Mundo es una carta del tarot. Corresponde al arcano mayor número 21. En la baraja de Thoth también es conocida como el Universo.
Una mujer desnuda o un hermafrodita planea o baila encima de la Tierra mientras sujeta un bastón en cada mano rodeada por una corona mientras que es observada por varias criaturas. En viejas barajas, hay una cabeza o una cara humana, un león, un buey y un águila, los símbolos de los cuatro evangelistas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. También sostiene referencias a la visión de Ezequiel en el Antiguo Testamento. Es una referencia englobadora del conocimiento de la Biblia, según el cristianismo, la palabra de Dios. Barajas más recientes evitan símbolos cristianos tan evidentes y los ignoran completamente, escogiendo una explicación más sobre lo representativo del mundo natural o el reino de las bestias. La mujer aparece rodeada por la corona, que representa el agua, el águila representa el aire; el león, el fuego; el buey, la tierra, y la figura del hombre como un espíritu. Los cinco elementos.
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El Loco,
El Mago,
La Sacerdotisa
La Emperatriz.
El Emperador,
El Sacerdote,
Los Enamorados
El Carro.
La Justicia,
El Ermitaño,
La Rueda
La Fuerza.
El Colgado,
La Muerte,
La Templanza,
El Diablo,
La Torre.
La Estrella,
La Luna,
El Sol,
El Juicio
El Mundo
Lectura rápida del Tarot Rider:
LA JUSTICIA: Está carta del tarot te ha elegido mi amado corazón para indicarte que requieres tomar decisiones en tu vida y abandonar la indecisión; es tiempo de tomar acción e ir por tus sueños, la primera gran barrera a enfrentar en tu vida son los juicios de otros por tus decisiones, requieres confiar en ti y repitiéndote: aún con miedo lo voy a hacer y eso te va a convertir en una persona valiente y justa. Es tiempo de reclamar lo que por justicia te toca que es: el control de tu vida ¡es tiempo!
EL MAGO: está carta del tarot te ha elegido mi amado corazón para pedirte calma y mas en estos días que la desesperación, el encierro y la frustración están abrazando a todo el mundo. Por lo que si alguien llega con el regalo de: pelear o discutir; tu amablemente dirás: hoy no tengo ganas de participar en tu juego. Recuerda que la confianza más grande es la qué hay en tu corazón. Si confías en ti podrás superar cualquier reto en tu vida.
EL LOCO: está carta del tarot te ha elegido mi amado corazón para indicarte que el error del pasado ya está perdonado y quien ha elegido no perdonarse siguiendo en la culpa eres tú, esta carta me habla de que te sientes culpable por las decisiones tomas pero siempre se cuerda esto: hiciste lo mejor que podías con lo que sabías, ya es momento de soltar la culpa para vivir en la tranquilidad.
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