
Un tetracordio es un conjunto de cuatro notas consecutivas que forman una secuencia dentro de una escala. Los tetracordios con sostenidos se dividen en segmentos que se ajustan al patrón de la escala mayor y que nos permiten encontrar las diferentes tonalidades que se forman a partir de los mismos.
Los tetracordios con bemoles se dividen en segmentos que se ajustan al patrón de la escala mayor y que nos permiten encontrar las diferentes tonalidades que se forman a partir de los mismos.
Los tetracordios son fundamentales en el análisis de escalas diatónicas, ya que las escalas se pueden descomponer en dos tetracordios. También ayudan a comprender cómo se forman los modos y las tonalidades.
En el campo armónico funcional, las escalas se analizan y se utilizan para crear progresiones armónicas basadas en las funciones tonales que cumplen los acordes dentro de una tonalidad. En este enfoque, las escalas no solo se ven como secuencias de notas, sino como un sistema organizado donde cada acorde tiene un rol específico que contribuye al movimiento armónico.
Los intervalos musicales se refieren a la distancia entre dos notas en la escala musical. Se pueden clasificar según su tamaño en términos de semitonos y su cualidad en términos de consonancia o disonancia.
Los acordes son combinaciones de tres o más notas tocadas simultáneamente, y su función principal es establecer armonía en la música.
En el campo armónico funcional mayor, las funciones armónicas son roles o funciones que los acordes desempeñan dentro de una tonalidad mayor. Estas funciones están basadas en las relaciones armónicas de los acordes con la tónica (acorde principal que da estabilidad a la tonalidad), y son fundamentales para estructurar la música tonal.
Las funciones armónicas sustitutas en el campo armónico mayor son acordes que, aunque no forman parte de las funciones tradicionales de tónica (I), subdominante (IV) o dominante (V), pueden cumplir un papel similar o reemplazar a los acordes funcionales de manera que se mantiene la coherencia armónica de la tonalidad, pero con una sonoridad diferente.
Las cadencias en la música son secuencias de acordes que marcan el final de una frase, sección o pieza musical, proporcionando una sensación de cierre o resolución. Funcionan como "puntos de parada" que estructuran el flujo armónico, permitiendo a los oyentes identificar cambios importantes en la música.
La cadencia plagal alterada es una variación de la cadencia plagal tradicional (IV → I) . También mantiene la idea de la cadencia plagal original, que es una resolución suave, ofreciendo una sonoridad más compleja y menos predecible.
El campo armónico funcional menor se refiere a los acordes que se construyen dentro de una tonalidad menor y cómo esos acordes se relacionan entre sí para formar progresiones armónicas, de acuerdo con sus funciones armónicas (tónica, subdominante, dominante). En una tonalidad menor, existen tres tipos de escalas principales que influyen en el campo armónico.
En el campo armónico menor, las cadencias tienen características particulares debido a las notas alteradas que son propias de este campo.
Los dominantes secundarios son acordes de séptima de dominante (V7) que no pertenecen a la tonalidad principal, sino que se utilizan para tonicizar (o "preparar") un acorde que no es la tónica de la tonalidad. En otras palabras, son acordes dominantes que resuelven en acordes distintos al acorde tónico (I) de la tonalidad principal, y sirven para dar mayor interés armónico y expandir la armonía de la pieza musical.
Los sustitutos tritonales son acordes que reemplazan a un acorde dominante (generalmente un V7) en una progresión armónica, creando una sonoridad similar. El término "tritonal" hace referencia a la relación de un intervalo de tritono (tres tonos) entre las notas de los acordes, que es lo que da lugar a la sustitución.
La resolución deceptiva de los dominantes es un recurso armónico en el que un acorde dominante resuelve de manera inesperada en un acorde que no es la tónica (I), lo que crea una sensación de sorpresa o "decepción" porque se espera que el acorde dominante resuelva en el acorde tónico, pero no lo hace.
Los acordes disminuidos séptimos (o diminished 7th en inglés) son una extensión de los acordes disminuidos y se caracterizan por agregar una séptima disminuida (un intervalo de sexta menor) al acorde disminuido básico. Estos acordes tienen una sonoridad aún más tensa y disonante, y son muy usados en progresiones armónicas que buscan generar una fuerte sensación de resolución o movimiento hacia otro acorde.
La extensión de dominantes consiste en prolongar o expandir la función de un acorde dominante más allá de su resolución habitual. En lugar de resolver de inmediato a la tónica (acorde principal de la tonalidad), el acorde dominante puede ser prolongado, modificado o transformado de diversas maneras para crear un mayor sentido de tensión y anticipación antes de la resolución final.
Los modos griegos son una serie de escalas musicales originarias de la antigua Grecia que forman la base del sistema modal en la música occidental. Aunque el sistema modal griego original no se usó de la misma forma que los modos medievales (como los gregorianos), los modos griegos influyeron profundamente en el desarrollo de la teoría musical, y muchos de ellos son la raíz de los modos que conocemos en la música moderna.
El intercambio modal en la música es un recurso armónico que consiste en tomar acordes de un modo diferente al principal de una composición, pero que comparte la misma tónica o nota raíz. Este intercambio suele darse entre modos mayores y menores relacionados, como el mayor y el menor paralelo (con la misma tónica), o entre modos mayores y otros modos derivados de la misma tónica.
La rearmonización se utiliza en muchos estilos musicales, desde jazz hasta música popular, y permite dar una nueva perspectiva a una pieza musical, incluso cuando la melodía permanece igual.
La modulación es el proceso de cambio de tonalidad dentro de una pieza musical. Esto implica mover la música de una clave o tonalidad a otra, lo que crea un contraste armónico y puede añadir emoción, sorpresa o variedad a la composición.
Este curso de armonía musical está diseñado para ofrecer una comprensión profunda y práctica de los principios fundamentales que rigen la música. A lo largo del curso, aprenderás desde los conceptos más básicos, como las notas, intervalos y escalas, hasta las estructuras más complejas que forman las progresiones de acordes y las relaciones tonales. A través de una serie de lecciones teóricas y ejemplos, explorarás cómo se construyen los acordes, cómo se utilizan en diferentes contextos musicales y cómo los músicos pueden manipularlos para crear emociones y tensiones dentro de una pieza.
El curso está pensado tanto para músicos que inician su camino en la teoría musical como para aquellos que desean reforzar y expandir sus conocimientos en armonía. Cubrirás temas esenciales como la formación de acordes mayores y menores, acordes suspendidos, disminuidos, aumentados y séptimos, además de adentrarte en conceptos más avanzados como las modulaciones, las cadencias y progresiones armónicas comunes.
También, aprenderás a reconocer cómo la armonía afecta la estructura de un tema, lo que te permitirá mejorar tu capacidad para componer, arreglar e interpretar música de manera más efectiva. Este curso es ideal para estudiantes de música, compositores, arreglistas y cualquier persona interesada en entender cómo se crea la música desde un punto de vista armónico.
En resumen, el enfoque es progresivo y combina teoría, análisis y ejercicios prácticos.